
El programa de este fin de semana será el estreno de la banda sonora de La Otra Reina, título que se le dio en Latinoamerica a la película estrenada en el pasado Festival de cine de Berlín, The Other Boleyn Girl, dirigida por Justin Chadwick, director de cine y televisión británico, nacido en Manchester hace 40 años.
Cuando ésta novela de Gregory fue publicada, la crítica tuvo opiniones diversas: para muchos es un brillante relato de la familia de los Tudor y de dicho período histórico en la Inglaterra del siglo XVI; para otros no lo fue y tuvo ciertas imprecisiones históricas, aunque la novela logró vender muchas copias y adquirió gran popularidad.
El filme relata la historia de dos hermanas, Ana y María Bolena, interpretadas por Natalie Portman y Scarlett Johansson respectivamente, quienes luchan por el amor del rey Enrique VIII, interpretado por el australiano Eric Bana. Estas dos mujeres, hijas de Tomas Bolena y sobrinas del Duque de Norkfold, organizan un encuentro con el rey Enrique, con el interés de conquistarlo y de mejorar su estatus social, además de aprovecharse de que la relación con Catalina de Aragón, su esposa, no pasaba por un buen momento. En un comienzo la elegida es Ana, pero luego de que el rey sufre un accidente y es atendido por María, logra conquistarlo, lo cual despierta el enfrentamiento entre estas dos mujeres, tan distintas pero tan parecidas en cuanto a su sentimiento de ambición y sed de poder.

La banda sonora para esta película fue compuesta por el músico californiano Paul Cantelon, quien además de ser compositor de música clásica, es violinista, pianista, trompetista y acordeonista. Fue también fundador de la banda de música alternativa, Wild Colonials. La música de Cantelon es variada y rica en temas, con un total de 27 cortes, en los que se recoge y se desarrolla esta historia, llena de drama, romance y tragedia. En palabras del catalán Conrado Xalabarder, “El excelente uso instrumental y el tono bellamente triste son sus dos grandes bazas”, este último término entiéndase como ventajas.
Esta película fue elogiada por su fotografía y el vestuario, fue acertada la decisión de Chadwick de filmar en escenarios reales y no en estudio, en mansiones y castillos ingleses; para el vestuario, Sandy Powell se basó en los lienzos de de Hans Holbein, obras que retrataban con gran detalle a la corte del rey Enrique VIII. Cabe resaltar que no fue del agrado de la crítica y la prensa inglesa, el hecho de que Chadwick hubiera seleccionado a un trío extranjero para los roles protagónicos de esta adaptación cinematográfica.



La historia relata una epidemia de ceguera que ataca sorpresivamente a varias personas en una ciudad, causando caos, pánico y desorden social. Todos los infectados son reclutados en una especie de sanatorio mental, que parece ser más una prisión, en donde hay una sola persona vidente, la esposa de un doctor, interpretada por Julianne Moore, quien luego de un tiempo, llega a desesperarse de estar inmersa en un mundo en el que ella es diferente y debe tratar de ocultar su capacidad. Unos hombres de uno de los pabellones de la prisión tienen un arma y se apoderan de la comida, amenazando a los demás de que deben darles a cambio objetos personales de valor o, en el caso de las mujeres, su cuerpo. Con la ayuda de esta mujer, los infectados tratarán de liberarse y de volver a la ciudad, guardando la esperanza de poder recuperar la vista.









Hayes, nacido en Covington, en el estado de Tennessee, en Estados Unidos, había hecho un gran aporte, revolucionario por cierto, cuando publicó su álbum Hot Buttered Soul, en 1969, obteniendo gran éxito. En 1971, trabajaría junto a Gordon Parks, para la realización de la música del filme Shaft, que cuenta la historia de un detective privado que viaja por Harlem, en Nueva York, enfrentando a la mafia italiana para recuperar a la hija pérdida de un gánster negro.

Isaac Hayes (1942-2008)
Cómo olvidar la famosa historia de amor de Casablanca, ambientada con el tema "As Time Goes By", clásico interpretado por Dooley Wilson, para una de las películas más recordadas, considerada por muchos americanos como la más grandiosa de todos los tiempos. Esta cinta estrenada en 1942, protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, es un clásico indiscutible del séptimo arte.




En 1997, el tema "My Heart Will Go On", composición original de James Horner e interpretada por la cantante canadiense Céline Dión, fue la encargada, en parte, del éxito mundial que adquirió el Titanic de James Cameron. Protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, esta cinta es hasta la fecha la más taquillera de todos los tiempos.
