sábado, 29 de mayo de 2010

Clint Eastwood


Hola a todos:

Clinton Elias Eastwood Jr. Rutherford, más conocido como Clint Eastwood, es uno de los grandes íconos en la historia del séptimo arte. Este actor, director, productor y compositor nació hace 80 años en San Francisco, California, el 31 de mayo de 1930. Con motivo de este aniversario, dedicaremos el programa del fin de semana a rendirle un pequeño homenaje, haciendo un recorrido por su vida y obra, y escuchando la música que acompañó algunas de las producciones en las que participó durante más de medio siglo de carrera artística.

La serie televisiva Rawhide, que traduce al español cuero crudo, fue emitida por la CBS entre 1959 y 1966, y significó el primer trabajo reconocido de Clint Eastwood en su carrera actoral. Previamente había participado tan solo en roles secundarios de algunas producciones de la Universal Pictures. En Rawhide, el californiano protagonizó junto a Eric Fleming esta típica historia del oeste, una de las más populares de la televisión en Estados Unidos.

Pero más allá de que con el personaje de Rowdy Yates, Eastwood fuera dándose a conocer ante las audiencias norteamericanas, el actor no estaba para nada conforme con el papel que interpretaba, ya que consideraba a su personaje como el “idiota de los llanos” y, además, no le gustaba encarnar a un adolescente, estando ya en sus 30. En resumidas cuentas, la década de los 50 significó la incursión de Eastwood en el mundo de la actuación, pero los resultados que obtuvo no fueron de su agrado, por lo cual pensó varias veces en retirarse y dedicarse a la que es su mayor pasión, la música.

Sin embargo, esto no sucedería gracias a que Eric Fleming lo recomendó para protagonizar una película del oeste que se iba a filmar en tierras españolas, junto a un, por ese entonces, desconocido director italiano Sergio Leone. “Lo que me fascinó de Clint fue su apariencia externa y particularmente su pereza, que salía a relucir en varias escenas de Rawhide”, declaró alguna vez el cineasta nacido en Roma. Por un puñado de dólares, se tituló esta cinta que marcó un hito en el género del oeste, y que dio inicio a la llamada trilogía de los dólares, con la cual Clint Eastwood alcanzó la fama mundial y se convirtió en una leyenda.

Barbado, con un cigarrillo en la boca y vestido con una camisa azul clara, un chaleco piel de oveja, un sarape con dibujos o “poncho”, unos jeans negros y un sombrero maltratado de color marrón, el hombre sin nombre, encarnado por Clint Eastwood, es uno de los íconos más representativos de la cultura popular del siglo XX y del cine en particular.

Respecto al personaje, Eastwood declaró ante Patrick McGilligan, autor de un libro sobre su vida, "quise actuar con economía de palabras para crear todo este sentimiento a través de la actitud y el movimiento. Era justamente el tipo de personaje que había visualizado durante mucho tiempo, el cual mantiene el misterio y alude a lo que ocurrió en el pasado. Surgió después de la frustración de haber hecho Rawhide por tanto tiempo. Sentí lo poco que dijo, lo fuerte que se convirtió y lo mucho que creció en la imaginación de la audiencia.”

Sin lugar a dudas, este es el personaje más importante y el más recordado de todos los que interpretó el californiano en su larga carrera. Fue como un renacer que lo catapultó al éxito. Y la clave de ello radicó en que fue un personaje al que le dio una identidad propia, con una actuación estupenda, llena de naturalidad, además de sus marcados dotes físicos.

La música de cada una de ellas fue obra del italiano Ennio Morricone, quien también revolucionó la forma e instrumentación utilizada para las bandas sonoras del género del oeste, que hasta ese entonces había sido orquestal. Instrumentos rudimentarios, gritos, golpes de yunque, silbidos, instrumentos de música folclórica siciliana como el arghilofono (una especie de flauta hecha en terracota), trompetas y una guitarra eléctrica Fender, fueron utilizados para las bandas sonoras de estas cintas tituladas en su orden: Por un puñado de dólares, Por unos dólares más y El bueno, el malo y el feo.

Luego del gran éxito obtenido con los llamados spaghetti westerns, Clint Eastwood regresó a Estados Unidos para actuar en un par de filmes de este mismo género. En 1968, luego de haberle sido ofrecida una gran suma de dinero, el actor aceptó participar en una película del género del cine bélico de la MGM, titulada Dónde las águilas se atreven, en la cual actuó junto a Richard Burton.

Esta cinta, basada en la novela homónima de Alistair MacLean, transcurre en plena segunda guerra mundial y nos muestra a un comando británico de siete hombres y una mujer que se lanzan en paracaídas sobre Alemania, con el fin de rescatar al general norteamericano Morris Schaffer, interpretado por Eastwood, quien fue secuestrado por los nazis. Sin embargo, la misión real del comando es descubrir quiénes son los agentes dobles infiltrados en el servicio aliado. La música de esta clásica película fue obra de Roy Goodwin, compositor británico que creó un imponente tema marcial, sumamente destacado y apropiado para el género bélico y la trama del filme.

En 1971, se estrenó la primera película de la saga de Harry, el sucio, otro de los personajes que inmortalizaron al californiano. La música original de la serie fue compuesta por el argentino Lalo Schifrin, quien mezcló elementos del funk y del jazz, algo muy característico en la década de los 70.

La historia nos muestra a un inspector de policía de San Francisco llamado Harry Callahan, quien busca detener a como dé lugar a un psicópata asesino. La película es considerada hoy en día como una de las pioneras del género policiaco, y la actuación de Eastwood, tan poco ortodoxa y cínica, también marcó un precedente para este tipo de personajes. Durante la década de los 70 y 80, se realizaron cuatro películas más protagonizadas de Harry, el sucio, protagonizadas por Clint Eastwood.

En 1971, mismo año en que se estrenó la primera película de Harry, el sucio, Eastwood dio inicio a su carrera como director de cine. Su debut fue con la película Play Misty For Me, y a partir de entonces ejerció su carrera como director y actor paralelamente. Además de trabajar en otras películas del oeste, el californiano incursionó en el género de la comedia con Every which way but loose, cinta en la que Eastwood encarnó a un conductor de camiones que tiene un orangután como mascota y mejor amigo.

En los 80, continuó trabajando como director y actor, y debutó como productor en 1982, con el filme Firefox. En 1988, realizó una película biográfica sobre el jazzista Charlie Parker, titulada Bird, la cual lo hizo merecedor de una nominación en el Festival de Cannes.

En la década de los 90, vino el reconocimiento por parte de la Academia para Eastwood. El actor había sido un fuerte crítico de la organización y creía que nunca ganaría un Oscar en su vida. Sin embargo, lo que jamás imaginó, sucedió. En 1992, el californiano dirigió y protagonizó un nuevo western, aquel género que lo vio nacer y que lo lanzó a la fama. Los imperdonables se tituló esta cinta, en la que se narra la historia de William Munny, un pistolero retirado, que realiza un último trabajo para salir de la quiebra y ayudar a sus hijos.

Compartieron set con el californiano, actores de renombre como Gene Hackman, Morgan Freeman y Richard Harris. La película recibió críticas altamente positivas y obtuvo cuatro premios Oscar, incluyendo los de Mejor Director y Mejor Película, entregados a Eastwood, quien se consagró al recibir estos galardones. Ésa fue su última película del oeste y el mayor éxito que cosechó en la última década del siglo XX.

En esta década que está terminando, la primera del siglo XXI, la edad no ha sido un impedimento o un motivo para que Eastwood se retire. Por el contrario, ha realizado grandes producciones, que demuestran su maestría en la dirección, actuación y realización de filmes. Río Místico, Golpes del Destino, La Conquista del Honor, Cartas desde Iwo Jima, El sustituto e Invictus, han sido prueba de ello.

Una de ellas, Million Dollar Baby o Golpes del Destino, estrenada en 2004, fue la última cinta por la que recibió dos premios Oscar, en las categorías de Mejor Director y Mejor Película. En ella actuó junto a su amigo Morgan Freeman y la talentosa Hillary Swank.

Domingo 30 de mayo de 2010 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo o a través del audio en vivo de la página web http://www.javerianaestereo.com/

viernes, 21 de mayo de 2010

El Imperio Contraataca- John Williams


Hola a todos:

Hace 30 años, el 21 de mayo de 1980, fue estrenada la segunda película de la primera trilogía de la recordada saga La Guerra de las Galaxias, creación de George Lucas. El Imperio Contraataca se tituló esta cinta, la cual es considerada por muchos fanáticos de la serie y por la crítica, como la mejor de las seis realizadas y como una de las grandes obras maestras del género de ciencia ficción. Con motivo de este aniversario, recordaremos a lo largo de dos programas,la banda sonora original de este filme, compuesta por el legendario John Williams y publicada por el sello RCA/Victor.

Han pasado tres años desde que Luke Skywalker, la princesa Leia, Han Solo, Chewbacca, C-3PO, R2-D2 y la Alianza Rebelde, destruyeron la Estrella de la Muerte. A pesar de esto, las fuerzas del Imperio han obligado a los rebeldes a esconderse en un planeta de hielo llamado Hoth.

Darth Vader, un guerrero sith de las fuerzas imperiales, está empecinado en encontrar a Luke, por lo cual envía a varios androides por toda la galaxia, para poder dar con su paradero. Cuando Luke logra escapar de la guarida de un wampa, una criatura carnívora que lo atacó para comerse a su Tauntaun, una especie de equino en el cual se transportaba, recibe un mensaje de su mentor, Obi-Wan-Kenobi, quien le dice que debe ir al planeta Dagobah, para entrenarse con Yoda, un maestro Jedi que sobrevivió a la Guerra Civil Galáctica. Luego de ser rescatado por su amigo, Han Solo, la Alianza Rebelde descubre que los androides del Imperio han llegado al planeta Hoth y deberán enfrentarlas.
 
En medio del combate, Luke logra escapar junto a R2D2 y se dirige hacia Dagobah, cumpliendo así las órdenes de Obi-Wan. Allí se encuentra con Yoda, criatura de apenas 66 centímetros de estatura, quien fue interpretado y controlado por el cineasta y titiritero Frank Oz. El joven Skywalker aprenderá los secretos para convertirse en maestro jedi.
 
Mientras tanto, la princesa Leia, Han Solo y su amigo, el wookie Chewbacca, no han podido alejarse de las fuerzas imperiales debido a inconvenientes técnicos que ha sufrido la nave en la que se transportan, la Millenium Falcon. En su afán por encontrar ayuda, Solo busca un viejo amigo llamado Lando Carlissian, quien vive en la ciudad de las nubes en el planeta Bespin. Sin embargo, este encuentro no será muy grato para los amigos de Luke. Cuando se encuentran cara a cara con Darth Vader, se dan cuenta de que Lando los ha engañado.

El joven maestro jedi abandona los entrenamientos con el maestro Yoda en Dagobah, para ir a salvar a sus amigos. Sin embargo, cae en la trampa de Vader y por eso se ve obligado a luchar con él. Luke tendrá que afrontar una dura realidad al enterarse de que ese oscuro sujeto enmascarado es su padre. Finalmente, la princesa Leia llega a su rescate.
Para la realización de El Imperio Contraataca, George Lucas pudo financiarse a sí mismo, debido al gran éxito que obtuvo la primera película tres años atrás, en 1977. Además de esto, quiso encargarle la dirección del filme a uno de sus profesores de universidad, Irvin Kershner. Para las escenas del planeta de hielo, el equipo de producción se trasladó a Hardangerjokulen, el sexto glaciar más grande de Noruega, en donde las temperaturas alcanzan a llegar a 29 grados bajo cero.
 
Al momento de su estreno, la película no obtuvo tanto éxito como su predecesora, pero sí fue la película más taquillera de 1980. Al mismo tiempo, la crítica fue altamente favorable, al igual que el recibimiento por parte de los fanáticos de la serie, quienes la consideran como una de las mejores segundas partes de una saga y como una de las grandes producciones del género de ciencia ficción. Prueba de esto, fueron los cuatro premios Saturno que recibió en las categorías de Mejor Director, Mejores Efectos Especiales y Mejor Película de Ciencia Ficción. Además, obtuvo un premio Oscar por el Mejor Sonido.

En cuanto a la música, hay que decir que es una de las mejores bandas sonoras jamás compuestas, y una de las mejores del catalogo de John Williams. Mucha variedad de temas y una gran partitura sinfónica, interpretada por la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Londres. Cuando se llegó de la hora escoger el tipo de música que debía acompañar a La Guerra de las Galaxias, George Lucas le pidió a John Williams que compusiera una banda sonora que resultase familiar para las audiencias, que representase una dicotomía con las imágenes, puesto que todo lo que se iba a proyectar en esta historia era totalmente desconocido y novedoso.

Fue por esta razón, que el neoyorquino compuso una partitura en un estilo sinfónico cercano al romanticismo del siglo XIX, con una clara influencia de la música de Richard Strauss y sus contemporáneos, así como también de los compositores de la Era Dorada de Hollywood de la primera mitad del siglo XX, tales como Erich Wolfgang Korngold o Max Steiner. El resultado obtenido fue supremamente bueno y le dio mucho más vuelo a esta producción que marcó un hito en la historia del séptimo arte, debido principalmente a los efectos especiales que tuvo, vanguardistas para la época.

En El Imperio Contraataca, Williams continuó por el mismo camino y siendo muy fiel a su estilo, compuso toda una nueva suite sinfónica para acompañar esta segunda cinta. Con una duración de aproximadamente dos horas y cinco minutos, esta banda sonora fue del mismo nivel que su antecesora. Inclusive, para algunos fanáticos y críticos, la supera.

El trabajo del neoyorquino obtuvo el premio de la academia británica, el BAFTA, en la categoría de Mejor Banda Sonora Original, y dos premios Grammy, en las categorías de Mejor Banda Sonora para una película, televisión u otro medio audiovisual, y la de Mejor Composición Instrumental, en la cual no fue premiado un corte sino toda la banda sonora en conjunto. La partitura recibiría sendas nominaciones en los premios Oscar y Globos de Oro celebrados en 1981.

En 1997, George Lucas lanzó nuevamente las tres películas, justo en vísperas de empezar el rodaje de la primera película de la segunda trilogía. Incluyó mejoramientos en diferentes aspectos, especialmente de efectos especiales, y se añadieron algunas escenas nunca antes vistas. En el caso de El Imperio Contraataca, se incluyeron tan solo tres minutos más en comparación a la primera versión. No obstante, en 2004, Lucas volvió a hacerle retoques a cada una de ellas, para sacar una edición definitiva en DVD.

Cabe recordar que el elenco de esta cinta y de la primera trilogía fue conformado por Mark Hamill en el papel de Luke Skywalker, Carrie Fisher como la princesa Leia, Harrison Ford como Han Solo, Peter Mayhew como Chewbacca, Anthony Daniels como C-3PO, Kenny Baker como R2-D2, David Prowse (cuerpo) y James Earl Jones (voz) como Darth Vader, Alec Guiness como Obi-Wan Kenobi y Frank Oz como Yoda.

Domingos 16 y 23 de mayo de 2010 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo en Bogotá o a través del audio en vivo de la página web http://www.javerianaestereo.com/

sábado, 8 de mayo de 2010

La Isla Siniestra


Hola a todos:

El pasado mes de marzo llegó a las salas de cine de Colombia, la más reciente producción del director neoyorquino Martin Scorsese, La isla siniestra, cinta basada en la novela homónima del escritor Dennis Lehane. Dedicaremos el programa del fin de semana a escuchar en estreno la banda sonora de esta producción, un álbum doble publicado por el sello norteamericano Rhino Records, en el cual se encuentran obras de diferentes compositores del siglo XX o de la llamada música contemporánea.

La historia comienza en un transbordador marino, en el cual viajan los agentes federales Teddy Daniels y Chuck Aule, encarnados por Leonardo DiCaprio y Mark Ruffalo, respectivamente. Es el año de 1954, durante el período de posguerra e inicios de la guerra fría. Estos agentes son enviados a una institución mental para criminales ubicada en una isla bastante extraña y sombría, en donde investigarán la desaparición de una de las reclusas, llamada Rachel Solando.

Allí son recibidos por el jefe de psiquiatras, el doctor John Cawley, interpretado por el actor británico Ben Kingsley, quien no les hará nada fácil su visita e investigación. Daniels sufre de trastornos mentales, y cuando esto le sucede allí en el instituto, es atendido por el doctor Cawley, quien le suministra una pastilla. Su supuesta mejoría contrasta con las visiones que el agente tiene de su pasado, en las que frecuentemente observa y cree entrar en contacto con su esposa, quien ya falleció.

Sin embargo, Daniels no tiene como objetivo principal encontrar las causas de la desaparición de Solando, sino que desea encontrar a Andrew Laeddis, un recluso que, según él, asesinó a sus hijos y su esposa Dolores Chanal. A medida que pasan los días, el agente se empieza a dar cuenta de que muchas de las cosas que ve no son reales y que el enemigo al que tanto busca y quiere cobrarle venganza, es él mismo.

Martin Scorsese ha incluido en la mayoría de sus producciones, música preexistente, costumbre heredada de uno de sus grandes ídolos, Stanley Kubrick. En esta película de terror y suspenso, trabajó de la mano con uno de sus mejores amigos y quien ha sido su socio por tres décadas, Robbie Robertson, ex miembro de la recordada agrupación The Band.

Hay que decir que fue muy acertada la selección de temas por parte Robertson y Scorsese, puesto que la música contemporánea, de característica atonal, aleatoria y experimental, encaja perfectamente con la trama y el desarrollo de esta historia. Esta música de difícil asimilación, cumple un papel clave en la intención de generar tensión y terror en el espectador. Es imposible no recordar las bandas sonoras de películas como 2001: Una odisea del espacio o El Resplandor, en las cuales Stanley Kubrick utilizó este mismo tipo de música, y el resultado fue altamente efectivo. En La isla siniestra, no fue la excepción. Se incluyeron obras de Krzysztof Penderecki, Morton Feldman, John Cage, Giörgy Ligeti y Brian Eno, entre otros.

La isla siniestra fue basada en la novela homónima del exitoso escritor norteamericano de ascendencia irlandesa Dennis Lehane, quien ha sido autor de varios best-sellers hasta la fecha. Sus novelas pertenecen al género policiaco y tres de ellas han sido adaptadas al cine. Clint Eastwood llevó a la pantalla grande Río Místico en 2003, Ben Affleck realizó Desapareció una noche en 2007, y Martin Scorsese se ocupó de La isla siniestra.

En el mismo año en que fue publicada y se convirtió en un best-seller, los representantes de Lehane vendieron los derechos de la novela a la guionista Laeta Kalogridis, quien trabajó durante varios años en la adaptación. Coproducida por Columbia y la Paramount Pictures, la cinta se filmó durante 4 meses en el primer semestre del año 2008 y se iba a estrenar en octubre de 2009. Finalmente se pospuso su estreno hasta febrero de este 2010, debido a que la productora consideró que era una mejor temporada para recaudar más taquilla.

La premiere de la película fue celebrada durante la edición número 60 del Festival Internacional de Cine de Berlín. Hasta el momento, las críticas que ha recibido la película han sido positivas en su mayoría. Scorsese demostró su talento y habilidad para llevar a cabo un thriller psicológico, que trae a la memoria el cine de Alfred Hitchcock.

Domingo 9 de mayo de 2010 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo en Bogotá o a través del audio en vivo de la página web http://www.javerianaestereo.com/

sábado, 1 de mayo de 2010

Alfred Hitchcock - El Maestro del Suspenso


Hola a todos:

El pasado 29 de abril se cumplieron 30 años del fallecimiento de uno de los más importantes e influyentes cineastas de todos los tiempos, el británico Alfred Hitchcock, conocido como el maestro o rey del suspenso. Con motivo de este importante aniversario, dedicaremos el programa del fin de semana a hacer un recorrido por su vida y obra, comentando su historia y escuchando la música que acompañó algunas de sus producciones durante su larga trayectoria.

Sir Alfred Joseph Hitchcock, nació el 13 de agosto de 1899 en Leytonstone, un área de suburbios al este del gran Londres, en Inglaterra. Vivió una infancia infeliz y solitaria, esto debido principalmente al complejo que tenía por su obesidad y también a los castigos que recibía por parte de sus padres, quienes eran bastante estrictos y severos.

Cuando tenía tan solo 14 años, su padre, William, falleció, y en ese mismo año entró a estudiar en una escuela de ingeniería. Luego de graduarse, el joven Alfred se dedicaría a ser dibujante técnico y a trabajar en campañas publicitarias. Durante ese período le surgió un interés muy grande por la fotografía, y en consecuencia por el cine, lo cual lo llevó a trabajar como diseñador de créditos para películas silentes en una productora de cine londinense, que años después se convertiría en la reconocida Paramount Pictures.

Al estar envuelto en el medio cinematográfico, Alfred tardó cinco años para dar el salto mayor en su carrera, cuando se decidió a ser director, lo cual cambiaría su vida para siempre. A sus 22 años, dirigió su primera película, titulada Número 13, a blanco y negro y silente, por supuesto. Dicha cinta nunca fue estrenada, puesto que hubo problemas de presupuesto, por lo cual no existe registro alguno de la ópera prima de Hitchcock.

Influenciado altamente por la escuela alemana expresionista, Hitchcock trabajaría durante la década de los 20 y 30 en Gran Bretaña, realizando múltiples producciones, en las cuales ya plasmaba su estilo característico, lleno de suspenso y drama. Así mismo, vivió el período de transición del cine silente al cine sonoro. De hecho, la British International Pictures decidió que Blackmail, su décimo largometraje, fuera uno de los primeros filmes sonoros de la historia del cine británico.

A finales de la década de los 30, el reconocido productor norteamericano David O. Selznick, contactó a Hitchcock y firmaron un contrato para realizar filmes durante siete años en los Estados Unidos. Esto significó el inicio de un nuevo período en la carrera del director británico.

La primera película que realizó Hitchcock en asociación con Selznick fue Rebbeca cinta basada en la novela homónima de Daphne du Maurier, la cual fue estrenada en 1940. Protagonizada por Sir Laurence Olivier y Joan Fontaine, este thriller psicológico obtuvo 11 nominaciones en los premios Oscar, llevándose a la postre el más importante, el de Mejor Película, y el de Mejor Fotografía en blanco y negro.

La música de Rebecca fue obra de uno de los grandes compositores de la era dorada de Hollywood, el alemán Franz Waxman, quien impregnó de romanticismo a esta excelente partitura, que lo hizo merecedor de la nominación al premio Oscar en la categoría de Mejor Música Original.

Durante la década de los 40, las películas de Hitchcock fueron bastante diversas, incluyendo comedias románticas, cine negro y thrillers psicológicos llenos de suspenso y de una carga dramática bastante sugerente y compleja. Fue justamente el género de suspenso en el cual el británico se destacó enormemente, creando algunas de las mejores películas de la historia.

Cuéntame tu vida, fue uno de los primeros filmes que trató el tema del psicoanálisis en el cine. Esta historia nos muestra a un doctor amnésico, encarnado por Gregory Peck, quien se culpa a sí mismo por haber cometido un crimen y su relación con una psiquiatra, interpretada por Ingrid Bergman, quien lo trata y cree en su inocencia.

La película contó con la participación de Salvador Dalí, quien ayudó a Hitchcock a concebir y trabajar algunas escenas del filme. La cinta, estrenada en 1945, obtuvo seis nominaciones en los premios de la Academia, ganando tan solo uno en la categoría de Mejor Banda Sonora Original de una comedia o película de drama.

El compositor fue el legendario Miklós Rózsa, quien en uno de sus mejores trabajos, desplegó todo el romanticismo que caracterizó a su música, creando una bella partitura que acompañó a la perfección el tormento mental y psicológico que envuelve a la historia. Como hecho destacado, a pedido de Hitchcock, Rózsa utilizó un instrumento no convencional para describir la amnesia. Se trató del theremin, uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos de la historia.

Durante la década de los 50, Alfred Hitchcock alcanzó la cúspide en su carrera. En 1956, haría un remake de una película suya original de 1934, titulada El hombre que sabía demasiado. Protagonizada por James Stewart y Doris Day, en esta cinta la música jugó un rol bastante importante.

Por un lado, la cantata Storms Clouds de Arthur Benjamín aparece dentro de una escena clave dentro de la misma, y por otro lado, la canción “Que será, que será (whatever will be, will be)”, de Jay Livingston y Ray Evans, fue interpretada por la protagonista durante varias escenas del filme. El tema se convirtió en un éxito en listados de popularidad y se llevaría el premio Oscar a Mejor Canción Original.

En ese mismo año, Hitchcock trabajó por primera vez con quien se convertiría en su socio musical por una década, el compositor neoyorquino Bernard Herrmann. El primer trabajo entre los dos fue en la película Pero, ¿quién mató a Harry?, pero luego vendrían los trabajos más recordados, los cuales son considerados como joyas e indispensables en la historia de la música para cine.


Una de ellas, fue la partitura de la clásica Vértigo, una de las bandas sonoras más importantes de la historia. El maestro del suspenso quiso que la música marcara las pautas, los puntos de inflexión y los golpes de efecto del argumento de esta historia que nos muestra a un hombre obsesionado con revivir la personalidad de una mujer que murió en el cuerpo de otra. Nuevamente el protagonista en esta película de Hitchcock, fue encarnado por el actor James Stewart.

Un año después se estrenó Intriga Internacional, considerada como una de las mejores en toda la carrera del llamado maestro del suspenso. Protagonizada por Cary Grant, este filme narra la historia de un hombre que es confundido con un asesino y es perseguido por las autoridades, así como por unos delincuentes que creen que tiene una información valiosa. La música fue obra de Bernard Herrmann, en lo que fue otra de sus obras maestras. La partitura estuvo al servicio de la acción visual que Hitchcock desarrolló durante el metraje, encajando a la perfección.

Un año después, Hitchcock y Herrmann trabajarían en la que es sin lugar a dudas la película más popular del director británico, la clásica Psicosis. Con un guión adaptado escrito por Joseph Stefano, quien se basó en la novela homónima de Robert Bloch, esta película protagonizada por Anthony Perkins, marcó un hito en la historia del cine de terror y suspenso.

La música compuesta por Bernard Herrmann es considerada por los expertos como una de las mejores bandas sonoras jamás compuestas. Sus temas principales están guardados en la memoria y el subconsciente de muchas personas en el mundo, ya que la ingeniosa partitura compuesta para una orquesta de cuerdas únicamente, acompañó a la perfección a este filme y logró aterrorizar a las audiencias.

Luego de estrenarse Psicosis, Hitchcock firmó un contrato con la productora Universal, con la cual realizaría sus últimas producciones. Durante la década de los 60 y 70 realizó cintas bastante destacadas como Los pájaros, Marnie, Topaz, Frenzy y su última producción, Trama macabra.

El 29 de abril de 1980, a la edad de 80 años, el que es considerado por los británicos como el mejor cineasta que hayan podido tener, falleció en su casa ubicada en Bel Air, en Los Ángeles, California, debido a una insuficiencia renal. Es verdaderamente difícil poder resumir y abarcar tantos aspectos y matices que envolvieron a la carrera y el cine que produjo el maestro Alfred Hitchcock. Este es un pequeño homenaje a su vida y obra.

Domingo 2 de mayo de 2010 - 10:30-11:00 p.m. (GMT-05:00)
Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo en Bogotá o a través del audio en vivo de la página web http://www.javerianaestereo.com/ desde cualquier lugar del mundo.
 

musica 2010 musica 2011