miércoles, 16 de noviembre de 2011

Basil Poledouris


Hola a todos:

El pasado martes 8 de noviembre se cumplió el quinto aniversario del fallecimiento de Vassilis Konstantinos Poledouris, un compositor estadounidense de ascendencia griega, más conocido como Basil Poledouris, quien se destacó en el mundo de las bandas sonoras durante más de dos décadas. Con motivo del primer lustro de la muerte de Poledouris, dedicamos nuestro programa del primer domingo de noviembre a hacer un recorrido por su carrera y a escuchar algunas de sus más recordadas creaciones.

Basil Poledouris nació en la ciudad de Kansas, en el estado de Missouri, el 21 de agosto de 1945. Hijo de inmigrantes griegos de religión ortodoxa, Poledouris empezó a tomar lecciones de piano a la edad de siete años. Después de graduarse en el colegio, ingresó a la Universidad del Sur de California, donde estudió cine y música, sus dos grandes pasiones. Inspirado por Miklós Rózsa, el legendario compositor húngaro, Poledouris quiso convertirse en compositor de bandas sonoras, por lo cual desde sus años como universitario musicalizó algunos cortos. En la universidad conoció a dos de sus grandes socios, los cineastas John Milius y Randal Kleiser, con quienes trabajó en más oportunidades durante su carrera como compositor. 

Durante los años 70, Poledouris musicalizó varios documentales y cortometrajes. Su primer largometraje fue Tintorera, una película de terror estrenada en 1977. Un año después musicalizó El Gran Miércoles, una producción de su amigo y colega John Milius que narra la vida de unos surfistas de California, y una primera versión cinematográfica de El Señor de los Anillos, cinta dirigida por Ralph Bakshi y producida por Saul Zaentz. Sin embargo, su primer trabajo reconocido fue la banda sonora original de la película La laguna azul, clásica producción estrenada en 1980, adaptación de la novela homónima del irlandés Henry De Vere Stracpoole dirigida por su amigo y socio Randal Kleiser, y protagonizada por Brooke Shields y Christopher Atkins.

Poledouris creó una partitura sumamente romántica en la que expresó la grandeza y la ternura de la historia de amor que viven los protagonistas, Emmeline y Richard, quienes desde que eran niños quedaron abandonados en una isla tropical desierta ubicada al sur del Océano Pacífico. Esta fue una de las películas más taquilleras de 1980 y, a pesar de que su trama no es envolvente y por momentos resulta cursi, contó con un trabajo de fotografía magnífico, realizado por el español Néstor Almendros, y con la bella partitura de Basil Poledouris, quien dio muestras de su talento en este, uno de sus mejores trabajos.

En 1982, Basil Poledouris entró al olimpo donde se encuentran solo los compositores que han logrado crear obras maestras en el arte de la música para cine. Nuevamente junto a uno de sus socios y amigos, el director John Milius, el compositor escribió la que es, sin lugar a dudas, su obra cumbre, la partitura original de la película Conan, el bárbaro, cinta del género fantástico basada en las historias sobre el personaje del mismo nombre del escritor Robert E. Howard en los años 30. En el filme, el héroe fue encarnado por Arnold Schwarzenegger, quien saltó a la fama gracias a su papel protagónico.

La banda sonora creada por Poledouris se convirtió en un clásico después del estreno de la película. El compositor tuvo la oportunidad de trabajar en la partitura desde antes que empezara el rodaje del filme y le dio gusto al director Milius, quien quiso que creara una partitura sinfónica para gran orquesta en el estilo de Richard Wagner, Igor Stravinsky y Sergei Prokofiev. El resultado fue el deseado y Poledouris compuso casi dos horas de música que dotaron de grandilocuencia a la historia, con temas épicos y frenéticos, en los que sobresalen los metales, la percusión y en algunos pasajes los coros. Si bien no fue nominado a ningún galardón por su composición, dicha banda sonora es una de las más populares y de culto entre los amantes de la música para cine.

A pesar de que Poledouris nunca fue nominado por sus trabajos en los premios más importantes del cine como los Óscar, Globos de Oro, Grammy o BAFTA, la industria de la televisión sí reconoció su labor. En 1989, recibió un premio Emmy por la música original que compuso para la miniserie Paloma solitaria, una producción de la CBS que trajo de vuelta al género del oeste a las grandes audiencias. Dirigida por Simon Wincer, y protagonizada por Robert Duvall y Tommy Lee Jones, esta miniserie fue basada en la novela homónima del escritor Larry McMurtry ganadora del Premio Pulitzer de Literatura en 1985. La producción que tiene una duración total de casi 400 minutos obtuvo gran éxito en Estados Unidos y recibió múltiples galardones. 

Los años 80 fueron muy fructíferos en la carrera de Poledouris. Además de los trabajos mencionados anteriormente, se destacan trabajos como Amanecer Rojo, Los señores del acero, RoboCop, Cherry 2000, Adiós al Rey y Un vaquero sin rumbo. En 1990, el compositor escribió la partitura de la película La caza del Octubre Rojo, cinta basada en el bestseller homónimo del escritor Tom Clancy. Protagonizada por Sean Connery y Alec Baldwin, esta historia se desarrolla en plena Guerra Fría y relata la historia de un comandante soviético que viaja en un poderoso submarino llamado Octubre Rojo hacia las costas americanas. La orden que tiene es invadir el territorio estadounidense, pero decide desobedecer porque desea desertar. Basil Poledouris compuso una partitura de carácter épico, su especialidad, y lo más interesante del trabajo es el uso de sonidos propios de la música rusa, algo que se evidencia claramente en el coro del tema principal que se titula “Himno al Octubre Rojo”.

Durante la primera mitad de la década de los 90, los trabajos más destacados de Poledouris fueron las bandas sonoras de Colmillo blanco, La fuerza del viento, Liberen a Willy, Lassie, Fiesta de despedida y la versión no animada de El Libro de la Selva. En todos ellos aplicó su estilo característico con melodías evocadoras y solemnes. Cabe decir que el compositor casi siempre recurrió a la orquesta tradicional para sus trabajos, aunque también utilizó sintetizadores en algunos casos.

A finales de los años 90 el compositor escribió partituras destacadas como la de la película Breakdown, protagonizada por Kurt Rusell, trabajo en el cual contó con la colaboración de Steve Forman, Judd Miller, Eric Colvin y Richard Marvin, y la adaptación del clásico de Víctor Hugo, Los Miserables, cinta dirigida por Bill August, y protagonizada por Liam Neeson, Geoffrey Rush, Uma Thurman y Claire Danes. Ya entrado el siglo XXI, el compositor recibió la noticia de que sufría de cáncer, razón por la cual se vio forzado a retirarse de su carrera para cuidarse. Finalmente, después de cuatro años de lucha, en 2006 falleció a sus 61 años en Los Ángeles, California.

Aunque Basil Poledouris no es tan conocido como otros compositores de Hollywood que han sido más galardonados y tienen un repertorio más amplio, su legado en el arte de las bandas sonoras es muy valioso y fue autor de algunas joyas.

Domingo 6 de noviembre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00) 
Escuche el podcast de este programa en el link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=4500

martes, 8 de noviembre de 2011

Maurice Murphy


Hola a todos:

El pasado viernes 28 de octubre se cumplió el primer aniversario del fallecimiento de Maurice Harrison Murphy, un prodigioso músico británico que ofició como primer trompetista de la Orquesta Sinfónica de Londres a lo largo de tres décadas, tiempo durante el cual participó en la grabación de legendarias bandas sonoras y le dio vida a algunos de los temas más célebres en la historia de la música para cine. El pasado domingo 30 de octubre dedicamos nuestro programa a escuchar algunos cortes extraídos de las bandas sonoras en las que apareció Murphy y hablamos del papel que jugó en la grabación de las mismas.

Murphy nació el 7 de agosto de 1935 en Hammersmith, Inglaterra. Aprendió a tocar la trompeta desde niño y formó parte de varias bandas de metales en Yorkshire. Se dio a conocer en la Black Dyke Mills Band, banda que integró entre 1956 y 1961, y luego entró a formar parte de la Orquesta Filarmónica de la BBC, entre 1961 y 1977. Además de su labor como músico, Murphy también dictó clases del instrumento en la Royal Northern College of Music, entre 1974 y 1977.

Cuando el célebre compositor John Williams creó la música original de la primera película de La Guerra de las Galaxias, en 1977, le insistió al equipo de producción de George Lucas que quería grabarla junto a la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Londres. Williams compuso una partitura sinfónica para gran orquesta cercana al romanticismo de finales del siglo XIX en la que sobresale el tema principal, una espectacular fanfarria en la que cobran protagonismo los instrumentos de viento metálicos.

La música de la saga de Star Wars es quizás la más famosa en la historia de la música para cine, y el gran crédito obviamente es para su creador, John Williams, sin lugar a dudas. Pero él mismo ha reconocido en varias ocasiones que no hubiera obtenido el mismo éxito y grandeza de no haber sido porque la grabó junto a la Sinfónica de Londres y por su poderosa sección de metales. El compositor siempre sintió admiración por los metales de las orquestas británicas, pues consideraba que eran las que mejor interpretaban estos solemnes instrumentos. 

La grabación de esta banda sonora fue llevada a cabo en marzo de 1977. Casualmente, ese mes ingresó a la Sinfónica Maurice Murphy, uno de los trompetistas más reconocidos en el Reino Unido, quien llegó a ocupar el puesto de trompetista principal en las filas de la LSO. La llegada de Murphy no pudo haber sido más oportuna, pues su instrumento tiene preponderancia en la obra y es aquel que entona el motivo principal que identifica a Luke Skywalker y a la saga en general.

John Williams quedó cautivado con la interpretación de Murphy y declaró en su momento que cuando lo escuchó interpretar el tema principal de Star Wars quedó grabado en su mente su sonido y pensó en él al componer otras bandas sonoras que vinieron tiempo después para que las interpretara.

Fue así como en 1978, Murphy interpretó la marcha del tema central de la partitura original compuesta por John Williams para Superman, primera película sobre el superhéroe de la DC Comics que fue dirigida por Richard Donner, y protagonizada por Christopher Reeve y Marlon Brando. Esta fanfarria también es una de las grandes obras maestras de Williams y nuevamente Maurice Murphy fue el encargado de interpretar el motivo principal con el virtuosismo que siempre lo caracterizó. En 1981, grabó también otro de los temas más célebres en la historia de las bandas sonoras, la música original de Los Cazadores del Arca Perdida, primera cinta de la saga de Indiana Jones.

Aunque Murphy actuó durante 30 años en la Orquesta Sinfónica de Londres, durante ese tiempo alguna vez fue invitado para participar en grabaciones de bandas sonoras junto a otras orquestas británicas, como la Filarmónica Nacional o la London Sinfonia. Durante ese tiempo participó en bandas sonoras como Alien, Batman, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, Filadelfia, El Imperio del Fuego y Johnny English, entre otras.

Cuando se habla de música clásica, académica o erudita, se encuentran los compositores y los intérpretes. Ambos son fundamentales y se necesita de una actuación formidable de ambas partes para lograr que una obra sea magistral. Maurice Murphy fue sin lugar a dudas un intérprete prodigioso y gracias a su talento para tocar la trompeta le dio vida a temas que quedaron guardados en la memoria y los corazones de las audiencias y de millones de cinéfilos. Algunos amigos cercanos decían que lo que diferenciaba a Murphy de los demás trompetistas era que no solo leía e interpretaba la partitura, sino que literalmente la cantaba. Su interpretación era melodiosa, colorida y vigorosa, lejos de ser plana o cuadriculada.

Maurice Murphy quiso jubilarse en el año 2000, cuando cumplió sus 65 años de vida. Sin embargo, era tal el aprecio y el deseo de la gente por escucharlo y verlo tocar, que siguió participando en conciertos y grabaciones de la Orquesta Sinfónica de Londres hasta el año 2007. Finalmente, en dicho año se produjo su retiro oficial, y meses después vinieron varios homenajes en reconocimiento a la gran contribución que hizo el músico durante su carrera. En 2010, meses antes de su muerte, Murphy se convirtió en Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE, por sus siglas en inglés), todo un honor a uno de los mejores trompetistas que vio el mundo durante la segunda mitad del siglo XX. 

Domingo 30 de octubre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=4476

domingo, 30 de octubre de 2011

West Side Story


Hola a todos:

Cuando el 6 de octubre de 1927, hace 84 años, se estrenó en Nueva York la adaptación cinematográfica del exitoso musical de Broadway El cantor de jazz, el cine cambió para siempre. Luego de tres décadas de películas mudas, esta producción, protagonizada por Al Jolson, fue la primera en incluir diálogos sonoros así como una grabación de sonido sobre un disco. De esa forma se inició la era del cine sonoro, y gracias a ello Hollywood se convirtió en una de las mayores industrias culturales del mundo.

El cantor de jazz, además de marcar ese hito en la historia del séptimo arte, bautizó al que es tal vez el género más representativo del cine norteamericano, el cine musical. Las inolvidables canciones y melodías, así como las elaboradas coreografías de estas producciones teatrales que encontraron su lugar en la pantalla grande, convirtieron a este género cinematográfico en uno de los favoritos del público, pues expresaba de manera clara el concepto del espectáculo, tan enraizado en la sociedad estadounidense.

Figuras tan relevantes como Busby Berkeley, Gene Kelly y Vincente Minelli labraron el desarrollo del cine musical durante su era dorada, entre los años 30 y 50. Ya en la década de los 60, fueron realizadas producciones sobresalientes y muy exitosas que quedaron grabadas en la memoria de los amantes del género.

Una de ellas fue West Side Story, conocida en Hispanoamérica como Amor sin barreras, adaptación del musical del mismo nombre que fue ideado por Arthur Laurents, dirigido y coreografiado por Jerome Robbins, musicalizado por Leonard Bernstein y que contó con canciones del letrista Stephen Sondheim. Estrenada el 18 de octubre de 1961, hace exactamente 50 años, esta película se alzó con diez premios Óscar, tres Globos de Oro y un premio Grammy, y es hasta la fecha la más exitosa del género musical en el cine. Con motivo del aniversario número 50 del estreno de West Side Story, dedicamos nuestros programas de los dos pasados fines de semana a escuchar una selección de temas de la banda sonora original de esta recordada producción. 

La película se desarrolla en Nueva York, más específicamente en Manhattan. La historia fue inspirada en Romeo y Julieta, la clásica tragedia romántica del legendario escritor y dramaturgo británico William Shakespeare. Al igual que en el clásico de Shakespeare, vemos una historia de amor entre dos personajes que provienen de dos familias que se odian entre sí. Esta gran barrera impedirá que vivan su idilio como desean y terminará con un final trágico.

Los protagonistas son Tony y María. Tony proviene de los Jets, una pandilla callejera de jóvenes blancos nativos de clase baja en Manhattan. María, por su parte, es una joven hija de inmigrantes puertorriqueños, hermana del líder de los Sharks, pandilla que rivaliza con los Jets por el control del barrio en el que viven en la Gran Manzana. De esa forma se desarrolla esta historia que se desarrolla a la par con canciones y piezas musicales magníficas. 

Una de las claves del éxito de este musical fue haber contado con un genio como Leonard Bernstein. Además de ser reconocido por haber sido director durante varios años de las mejores orquestas del mundo, Bernstein compuso diversas obras, entre ellas tres sinfonías, dos óperas, una misa y cinco musicales, entre los que se destaca, por supuesto, West Side Story.

Este es uno de los musicales más revolucionarios por la variedad de la música que acompaña a la perfección la temática de la historia. Bernstein incluyó ritmos latinos, para hacer referencia a los inmigrantes puertorriqueños, jazz, la música norteamericana por excelencia que representa a la pandilla de nativos, y canciones de amor de gran belleza melódica que encantaron a las audiencias y se convirtieron en grandes clásicos de la música popular de la segunda mitad del siglo XX.

El número de músicos requerido para una interpretación apropiada de la obra está entre los más altos del repertorio de teatro musical. La partitura requiere de 30 músicos para su interpretación. Sin embargo, para la versión cinematográfica, la orquestación y adaptación de la partitura compuesta por Bernstein, que fue obra de Saul Chaplin, Johnny Green, Irwin Kostal y Sid Ramin, el número de músicos se triplicó. Esto no fue del agrado de Bernstein, quien declaró que la adaptación era “arrogante, carente de textura y sutileza”.

Sin embargo, en 2004, se lanzó en disco compacto la versión remasterizada de la banda sonora original. Para dicho lanzamiento se grabaron nuevamente las partes orquestales, se incluyeron todos los temas, pues varias partes no aparecieron en la versión del LP publicada originalmente en 1961, y además se escuchan diálogos de la película.

Uno de los grandes retos para llevar West Side Story a la pantalla grande fue dar con el elenco más adecuado. Aunque en principio se pensó que los actores de la versión original de Broadway, ganadora de un premio Tony, eran los más apropiados para interpretar los papeles, la producción optó por buscar a otros. Se llegó a pensar en Elvis Presley, Anthony Perkins, Burt Reynolds, Richard Chamberlain, Dennis Hooper y Gary Lockwood para el rol protagónico, pero finalmente el elegido fue Beymer. Para el papel de María, llegó a presentar casting la legendaria Audrey Hepburn, pero la producción se decidió finalmente por Natalie Wood, célebre actriz de ascendencia rusa. 

Aunque Beymer y Wood intentaron cantar los números dentro de la película, los realizadores consideraron que sus voces no eran lo suficientemente armoniosas y refinadas, por lo cual fueron doblados por Jimmy Bryant y Marni Nixon en las partes cantadas.

Robert Wise, quien nunca había incursionado en el cine musical, fue el encargado de dirigir esta cinta. Para ello contó con la colaboración de Jerome Robbins, quien hizo parte del montaje del musical en los teatros de Broadway. El aporte de Robbins fue fundamental para la producción del filme, especialmente en las secuencias donde hay baile y canciones. Sin embargo, cuando ya se había rodado cerca de un tercio de la película, Robbins fue despedido por la producción, pues consideraron que se habían sobrepasado en el presupuesto destinado para la realización del filme. Los amigos cercanos a Robbins declararon que el artista se sintió fuertemente golpeado por esa decisión, pero al final de cuentas recibió el crédito en la dirección y su trabajo se vio recompensado.

Contrario a lo que muchos pensaban, inclusive los mismos productores, la versión cinematográfica de West Side Story fue todo un éxito y se alzó con diez premios Óscar, una marca histórica que la ubica detrás de las tres máximas ganadoras en los 83 años en que se han entregado los premios de la Academia: Ben-Hur, Titanic y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey, filmes que obtuvieron once estatuillas doradas cada uno.

La película obtuvo los galardones de las siguientes categorías: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto, por el papel de George Chakins como el antagonista Bernardo; Mejor Actriz de Reparto, premio obtenido por Rita Moreno, quien encarnó a la otra villana de la historia, Anita; Mejor Dirección de Arte; Mejor Fotografía; Mejor Diseño de Vestuario; Mejor Edición; Mejor Sonido y Mejor Banda Sonora Original. La única categoría en la que no salió victoriosa fue la de Mejor Guión Adaptado, que fue escrito por Ernest Lehman.

Además de arrasar en los Óscar, West Side Story se alzó con tres Globos de Oro, en las categorías de Mejor Película-Musical, Mejor Actor Secundario y Mejor Actriz Secundaria por los papeles de Chakins y Moreno, respectivamente. Saul Chaplin, Johnny Green, Irwin Kostal y Sid Ramin obtuvieron el premio Grammy en la categoría de Mejor Banda Sonora para cine, televisión u otro medio audiovisual.


El próximo 15 de noviembre la película será lanzada en formato Blu-Ray, con motivo de la conmemoración de los 50 años de su estreno. 

Domingos 16 y 23 de octubre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escuche el podcast de este ciclo especial en los siguientes links: 

1ra parte: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast//index.php?id=4442 
2da parte: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast//index.php?id=4443

domingo, 16 de octubre de 2011

Carros de Fuego - Vangelis


Hola a todos:

El 9 de octubre de 1981, hace 30 años, se estrenó en los Estados Unidos la película Carros de Fuego, recordada producción británica que retrata la historia real de dos atletas que participaron en los Juegos Olímpicos de Verano de 1924, celebrados en la capital francesa, París. Ganadora de cuatro premios Óscar, tres BAFTA y un Globo de Oro, esta película incluye música original del compositor y teclista griego Vangelis. Con motivo del trigésimo aniversario del estreno de esta cinta, dedicamos el programa del fin de semana pasado a escuchar esta banda sonora original, publicada por el sello británico Polydor.

La idea de hacer esta película fue idea del célebre productor británico David Puttnam, quien buscó una historia de alguien que luchara por cumplir sus sueños sin abandonar sus principios. Cuando estaba leyendo un libro sobre la historia de los Juegos Olímpicos, y se adentró en el capítulo dedicado a París 1924, se encontró con la biografía de Eric Lidell, un excepcional atleta escocés quien conquistó la medalla dorada en los 400 metros planos y que, además de ser un gran deportista, se dio a conocer por ser un hombre humilde de fuertes convicciones religiosas que dedicaba todas sus acciones a Dios. Lidell era cristiano evangélico.

Por esa razón, Puttnam se interesó por realizar una película en la que se mostrara a un héroe como Lidell. Sin embargo, también hubo un segundo protagonista dentro de la historia quien luchaba por mantener en alto su honor. Se trataba de Harold Abrahams, un atleta inglés de origen judío quien estudió en la prestigiosa Universidad de Cambridge, un lugar donde había un fuerte antisemitismo. Al observar a Lidell ganar una carrera en la que había perdido varios segundos por haberse caído, queda pasmado ante esa proeza y decide contactar a un entrenador profesional para buscar un lugar en el equipo que va a representar a Gran Bretaña en los Olímpicos. A pesar de los obstáculos que le imponen los altos directivos de Cambridge, Abrahams logra clasificar y viaja en el mismo equipo junto a Lidell para competir en el máximo evento del deporte mundial. A la postre se alza con la medalla en la prueba reina del atletismo, los 100 metros planos.

Aunque este filme se desarrolla en la primera mitad de los años 20 del siglo pasado, y por lo general las películas de época suelen acompañarse de música orquestal, el director Hugh Hudson conocía la música del músico griego Vangelis y quiso incluir su música en esta película. Vangelis, nacido el 29 de marzo de 1943 y cuyo nombre real es Evangelos Odysseas Papathanassiou, empezó su carrera en bandas de rock progresivo de su país en los años 60, y que en los 70 se dio a conocer por su carrera en solitario, especialmente gracias a sus álbumes de música electrónica. Durante dicha década, el compositor y teclista trabajó en algunas bandas sonoras y capturó la atención de algunos cineastas como Hudson por su trabajo en Ópera sauvage, un documental sobre animales del realizador Frédéric Rossif.

De hecho, Hudson quería incluir el corte ‘L’Enfant’ de la banda sonora de Ópera sauvage, para acompañar la escena de los atletas corriendo en la playa. Sin embargo, Vangelis le dijo que él podía componer un tema original que acompañara adecuadamente la escena. Finalmente, Vangelis compuso el célebre tema que acompaña los primeros minutos de la película cuando se ve a los atletas del equipo británico, en cámara lenta, entrenándose para competir en los Juegos Olímpicos de París. La escena es muy recordada porque aparecen corriendo descalzos en la playa y porque el tema que creó Vangelis para acompañarla es muy evocador. Dicha escena fue filmada en la costa este de Escocia, en una pequeña pero importante ciudad de ese país, St. Andrews, ubicada en el condado de Fife. El tema alcanzó tal popularidad que logró llegar al puesto número 1 en el listado de sencillos de las 100 calientes de Billboard, la semana del 8 de mayo de 1982. 

Con esta banda sonora, poco ortodoxa para una producción de época, Vangelis alcanzó gran fama y obtuvo el premio Óscar a Mejor Banda Sonora Original. El griego no pensó que tuviera chances de ganar e inclusive no viajó a Los Ángeles para asistir a la ceremonia. Cuando amanecía en Atenas, lo llamaron a avisarle que había obtenido la estatuilla dorada. La música creada por el griego se adecuó al filme de manera solvente y aparece principalmente en las escenas en las que los atletas entrenan y compiten. Muchas de estas secuencias fueron filmadas en cámara lenta y esto sumado a los sonidos evocadores de los sintetizadores creó una combinación perfecta para expresar el sentido heroico del deporte.

Las escenas de este filme que tenían lugar en la ciudad Luz, más específicamente en el estadio Olímpico de Colombes, no fueron filmadas allí sino en el centro deportivo de Bebington, en el condado de Merseyside, Inglaterra. Luego de su estreno, esta producción, protagonizada por los actores Ben Cross, Ian Charleson, Nicholas Farrell e Ian Holm,fue aclamada por el público y la crítica especializada.

Recibió varios galardones, entre ellos cuatro premios Óscar, en las categorías de Mejor Película, Mejor Guión Original por el trabajo de Collin Welland quien realizó una investigación exhaustiva al buscar periódicos de la época y realizar entrevistas con algunos de los personajes que aún vivían; Mejor Diseño de Vestuario, uno de los elementos más sobresalientes de esta producción, y Mejor Banda Sonora Original por la música original compuesta por Vangelis. La cinta obtuvo tres premios BAFTA en las categorías de Mejor Película, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Actor de Reparto; y, finalmente, un Globo de Oro como Mejor Película Extranjera, entre otros galardones.

La conmovedora historia de estos dos atletas que lucharon y compitieron en la máxima competición deportiva por distintos intereses, la magnífica puesta en escena con el vestuario de la época, actuaciones sobrias, la dirección que utilizó la cámara lenta como herramienta clave para retratar de la mejor forma posible la competición, así como la música poco convencional pero muy llamativa y sobresaliente de Vangelis, fueron elementos suficientes para hacer de esta película un clásico que quedó grabado en la memoria de muchos.

El título de la película está inspirado en un poema de la Iglesia Anglicana que fue adoptado y musicalizado por Hubert Parry en 1916. Su letra hace alusión a un texto apócrifo en el que se dice que Jesús visitó junto a José de Arimatea la ciudad de Glastonbury, y a la segunda venida que se anuncia en el libro de las Revelaciones, dando a entender que Jesús estableció un nuevo Jerusalén en Inglaterra. Este es un canto muy importante para los anglicanos y es considerado por muchos como el himno no oficial de los británicos. En cuanto a los protagonistas, Eric Lidell viajó a China como misionero, poco tiempo después de obtener la medalla dorada en los Olímpicos, y falleció en 1945 cuando Japón ocupó dicho país. Harold Abrahams, por su parte, se convirtió en un importante dirigente deportivo en el Reino Unido.

Domingo 9 de octubre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escuche el podcast del programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=4344
 

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