lunes, 28 de noviembre de 2011

No le temas a la oscuridad - Marco Beltrami y Buck Sanders


Hola a todos:

El 4 de noviembre se estrenó en las salas de cine de Colombia la más reciente producción del cineasta mexicano Guillermo Del Toro, No le temas a la oscuridad, cinta de terror basada en la película para televisión homónima emitida en 1973 por la cadena ABC. Escrita y producida por Del Toro, dirigida por Troy Nixey, y protagonizada por Katie Holmes, Guy Pearce y Bailee Madison, esta película cuenta con banda sonora original compuesta por el italiano Marco Beltrami y el estadounidense Buck Sanders. En la emisión del domingo 13 de noviembre dedicamos el programa a escuchar en estreno una selección de cortes extraídos de esta banda sonora, publicada por el sello independiente Lakeshore. 

La protagonista es Sally Hirst, una niña de ocho años que viaja con su padre Alex y con Kim, la pareja de su papá, a la mansión Blackwood, una antigua propiedad de un pintor del siglo XIX llamado Lord Blackwood. Ubicada en el condado de Providence, en Rhode Island, la mansión guarda un oscuro secreto y aunque Alex y Kim van con la intención de ponerla a la venta, Sally escucha unas voces que la llaman y que salen de una chimenea sellada de la antigua residencia. Así descubre que allí habitan unas extrañas criaturas a las que se verá obligada a enfrentar junto a Kim y su padre.

La partitura que compusieron Beltrami y Sanders para esta producción es un buen ejemplo de música para una película de terror en el estilo clásico de compositores como Bernard Herrmann o Jerry Goldsmith, quienes crearon obras maestras para el género durante los años 60 y 70. Del Toro, quien se inspiró en la versión televisiva de la historia emitida en 1973 y por eso realizó el proyecto, le dijo a Beltrami que quería una partitura para orquesta sinfónica y el resultado fue el esperado. La banda sonora fue escrita en dos niveles dramáticos: uno es el de la música que acompaña el misterio, la acción, el suspenso y las escenas más aterradoras, y dos el de los temas destinados a mostrar la fragilidad de la niña, tal y como el tema principal que la identifica.

Beltrami, compositor italiano nacido en la ciudad de Fornero en 1968, se dio a conocer a mediados de los 90 con la música de la película Scream. A partir de entonces se especializó en el género de terror y ha compuesto la música de películas como Mimic, Blade, Hellboy, Drácula 2001 y la versión moderna de La profecía. Este trabajo significó su segunda colaboración con Buck Sanders, un asistente y programador con quien resultó nominado en los premios Óscar de 2010 por la banda sonora original de la película ganadora de esa edición, Zona de miedo. 

El reconocido cineasta mexicano Guillermo del Toro es recordado por producciones como Laberinto del fauno y El espinazo del diablo. Precisamente, al igual que en esas películas, del Toro muestra en No le temas a la oscuridad una historia en la que el protagonista es un niño, en este caso la pequeña Sally, y la historia incluye a duendes y hadas. Una de las fascinaciones del cineasta son los monstruos e inclusive ha declarado que siente una especie de fetichismo por ellos, así como por los lugares oscuros.

Aunque del Toro no aparece como director de No le temas a la oscuridad y el crédito es para Troy Nixey, un autor de cómics canadiense que había dirigido algunos cortos pero nunca antes un largometraje, lo cierto es que el sello del hombre nacido en Guadalajara es evidente. La ambientación así como los detalles visuales y el manejo de la tensión en la película está hecha en el estilo característico del director que escribió el guión adaptado de la película junto a Matthew Robbins.

Aunque es un remake y la historia nos muestra el típico relato de terror acerca de una mansión embrujada, esta película resulta interesante para cualquier amante de este género y demuestra el talento de Guillermo del Toro, cuyo trabajo ha sido reconocido por la crítica a nivel internacional desde hace varios años. En cuanto a la música, esta banda sonora es una de las más destacadas de los últimos años en el género de terror, pues trajo de vuelta el estilo tradicional sinfónico de partituras legendarias. Sin lugar a dudas, es en este caso un condimento fundamental para generar el efecto deseado en la audiencia: sentir terror, vivir en carne propia la pesadilla de los protagonistas y tenerle miedo a la oscuridad.

Domingo 13 de noviembre de 2011 - 10:30 -11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=4536

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Basil Poledouris


Hola a todos:

El pasado martes 8 de noviembre se cumplió el quinto aniversario del fallecimiento de Vassilis Konstantinos Poledouris, un compositor estadounidense de ascendencia griega, más conocido como Basil Poledouris, quien se destacó en el mundo de las bandas sonoras durante más de dos décadas. Con motivo del primer lustro de la muerte de Poledouris, dedicamos nuestro programa del primer domingo de noviembre a hacer un recorrido por su carrera y a escuchar algunas de sus más recordadas creaciones.

Basil Poledouris nació en la ciudad de Kansas, en el estado de Missouri, el 21 de agosto de 1945. Hijo de inmigrantes griegos de religión ortodoxa, Poledouris empezó a tomar lecciones de piano a la edad de siete años. Después de graduarse en el colegio, ingresó a la Universidad del Sur de California, donde estudió cine y música, sus dos grandes pasiones. Inspirado por Miklós Rózsa, el legendario compositor húngaro, Poledouris quiso convertirse en compositor de bandas sonoras, por lo cual desde sus años como universitario musicalizó algunos cortos. En la universidad conoció a dos de sus grandes socios, los cineastas John Milius y Randal Kleiser, con quienes trabajó en más oportunidades durante su carrera como compositor. 

Durante los años 70, Poledouris musicalizó varios documentales y cortometrajes. Su primer largometraje fue Tintorera, una película de terror estrenada en 1977. Un año después musicalizó El Gran Miércoles, una producción de su amigo y colega John Milius que narra la vida de unos surfistas de California, y una primera versión cinematográfica de El Señor de los Anillos, cinta dirigida por Ralph Bakshi y producida por Saul Zaentz. Sin embargo, su primer trabajo reconocido fue la banda sonora original de la película La laguna azul, clásica producción estrenada en 1980, adaptación de la novela homónima del irlandés Henry De Vere Stracpoole dirigida por su amigo y socio Randal Kleiser, y protagonizada por Brooke Shields y Christopher Atkins.

Poledouris creó una partitura sumamente romántica en la que expresó la grandeza y la ternura de la historia de amor que viven los protagonistas, Emmeline y Richard, quienes desde que eran niños quedaron abandonados en una isla tropical desierta ubicada al sur del Océano Pacífico. Esta fue una de las películas más taquilleras de 1980 y, a pesar de que su trama no es envolvente y por momentos resulta cursi, contó con un trabajo de fotografía magnífico, realizado por el español Néstor Almendros, y con la bella partitura de Basil Poledouris, quien dio muestras de su talento en este, uno de sus mejores trabajos.

En 1982, Basil Poledouris entró al olimpo donde se encuentran solo los compositores que han logrado crear obras maestras en el arte de la música para cine. Nuevamente junto a uno de sus socios y amigos, el director John Milius, el compositor escribió la que es, sin lugar a dudas, su obra cumbre, la partitura original de la película Conan, el bárbaro, cinta del género fantástico basada en las historias sobre el personaje del mismo nombre del escritor Robert E. Howard en los años 30. En el filme, el héroe fue encarnado por Arnold Schwarzenegger, quien saltó a la fama gracias a su papel protagónico.

La banda sonora creada por Poledouris se convirtió en un clásico después del estreno de la película. El compositor tuvo la oportunidad de trabajar en la partitura desde antes que empezara el rodaje del filme y le dio gusto al director Milius, quien quiso que creara una partitura sinfónica para gran orquesta en el estilo de Richard Wagner, Igor Stravinsky y Sergei Prokofiev. El resultado fue el deseado y Poledouris compuso casi dos horas de música que dotaron de grandilocuencia a la historia, con temas épicos y frenéticos, en los que sobresalen los metales, la percusión y en algunos pasajes los coros. Si bien no fue nominado a ningún galardón por su composición, dicha banda sonora es una de las más populares y de culto entre los amantes de la música para cine.

A pesar de que Poledouris nunca fue nominado por sus trabajos en los premios más importantes del cine como los Óscar, Globos de Oro, Grammy o BAFTA, la industria de la televisión sí reconoció su labor. En 1989, recibió un premio Emmy por la música original que compuso para la miniserie Paloma solitaria, una producción de la CBS que trajo de vuelta al género del oeste a las grandes audiencias. Dirigida por Simon Wincer, y protagonizada por Robert Duvall y Tommy Lee Jones, esta miniserie fue basada en la novela homónima del escritor Larry McMurtry ganadora del Premio Pulitzer de Literatura en 1985. La producción que tiene una duración total de casi 400 minutos obtuvo gran éxito en Estados Unidos y recibió múltiples galardones. 

Los años 80 fueron muy fructíferos en la carrera de Poledouris. Además de los trabajos mencionados anteriormente, se destacan trabajos como Amanecer Rojo, Los señores del acero, RoboCop, Cherry 2000, Adiós al Rey y Un vaquero sin rumbo. En 1990, el compositor escribió la partitura de la película La caza del Octubre Rojo, cinta basada en el bestseller homónimo del escritor Tom Clancy. Protagonizada por Sean Connery y Alec Baldwin, esta historia se desarrolla en plena Guerra Fría y relata la historia de un comandante soviético que viaja en un poderoso submarino llamado Octubre Rojo hacia las costas americanas. La orden que tiene es invadir el territorio estadounidense, pero decide desobedecer porque desea desertar. Basil Poledouris compuso una partitura de carácter épico, su especialidad, y lo más interesante del trabajo es el uso de sonidos propios de la música rusa, algo que se evidencia claramente en el coro del tema principal que se titula “Himno al Octubre Rojo”.

Durante la primera mitad de la década de los 90, los trabajos más destacados de Poledouris fueron las bandas sonoras de Colmillo blanco, La fuerza del viento, Liberen a Willy, Lassie, Fiesta de despedida y la versión no animada de El Libro de la Selva. En todos ellos aplicó su estilo característico con melodías evocadoras y solemnes. Cabe decir que el compositor casi siempre recurrió a la orquesta tradicional para sus trabajos, aunque también utilizó sintetizadores en algunos casos.

A finales de los años 90 el compositor escribió partituras destacadas como la de la película Breakdown, protagonizada por Kurt Rusell, trabajo en el cual contó con la colaboración de Steve Forman, Judd Miller, Eric Colvin y Richard Marvin, y la adaptación del clásico de Víctor Hugo, Los Miserables, cinta dirigida por Bill August, y protagonizada por Liam Neeson, Geoffrey Rush, Uma Thurman y Claire Danes. Ya entrado el siglo XXI, el compositor recibió la noticia de que sufría de cáncer, razón por la cual se vio forzado a retirarse de su carrera para cuidarse. Finalmente, después de cuatro años de lucha, en 2006 falleció a sus 61 años en Los Ángeles, California.

Aunque Basil Poledouris no es tan conocido como otros compositores de Hollywood que han sido más galardonados y tienen un repertorio más amplio, su legado en el arte de las bandas sonoras es muy valioso y fue autor de algunas joyas.

Domingo 6 de noviembre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00) 
Escuche el podcast de este programa en el link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=4500

martes, 8 de noviembre de 2011

Maurice Murphy


Hola a todos:

El pasado viernes 28 de octubre se cumplió el primer aniversario del fallecimiento de Maurice Harrison Murphy, un prodigioso músico británico que ofició como primer trompetista de la Orquesta Sinfónica de Londres a lo largo de tres décadas, tiempo durante el cual participó en la grabación de legendarias bandas sonoras y le dio vida a algunos de los temas más célebres en la historia de la música para cine. El pasado domingo 30 de octubre dedicamos nuestro programa a escuchar algunos cortes extraídos de las bandas sonoras en las que apareció Murphy y hablamos del papel que jugó en la grabación de las mismas.

Murphy nació el 7 de agosto de 1935 en Hammersmith, Inglaterra. Aprendió a tocar la trompeta desde niño y formó parte de varias bandas de metales en Yorkshire. Se dio a conocer en la Black Dyke Mills Band, banda que integró entre 1956 y 1961, y luego entró a formar parte de la Orquesta Filarmónica de la BBC, entre 1961 y 1977. Además de su labor como músico, Murphy también dictó clases del instrumento en la Royal Northern College of Music, entre 1974 y 1977.

Cuando el célebre compositor John Williams creó la música original de la primera película de La Guerra de las Galaxias, en 1977, le insistió al equipo de producción de George Lucas que quería grabarla junto a la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Londres. Williams compuso una partitura sinfónica para gran orquesta cercana al romanticismo de finales del siglo XIX en la que sobresale el tema principal, una espectacular fanfarria en la que cobran protagonismo los instrumentos de viento metálicos.

La música de la saga de Star Wars es quizás la más famosa en la historia de la música para cine, y el gran crédito obviamente es para su creador, John Williams, sin lugar a dudas. Pero él mismo ha reconocido en varias ocasiones que no hubiera obtenido el mismo éxito y grandeza de no haber sido porque la grabó junto a la Sinfónica de Londres y por su poderosa sección de metales. El compositor siempre sintió admiración por los metales de las orquestas británicas, pues consideraba que eran las que mejor interpretaban estos solemnes instrumentos. 

La grabación de esta banda sonora fue llevada a cabo en marzo de 1977. Casualmente, ese mes ingresó a la Sinfónica Maurice Murphy, uno de los trompetistas más reconocidos en el Reino Unido, quien llegó a ocupar el puesto de trompetista principal en las filas de la LSO. La llegada de Murphy no pudo haber sido más oportuna, pues su instrumento tiene preponderancia en la obra y es aquel que entona el motivo principal que identifica a Luke Skywalker y a la saga en general.

John Williams quedó cautivado con la interpretación de Murphy y declaró en su momento que cuando lo escuchó interpretar el tema principal de Star Wars quedó grabado en su mente su sonido y pensó en él al componer otras bandas sonoras que vinieron tiempo después para que las interpretara.

Fue así como en 1978, Murphy interpretó la marcha del tema central de la partitura original compuesta por John Williams para Superman, primera película sobre el superhéroe de la DC Comics que fue dirigida por Richard Donner, y protagonizada por Christopher Reeve y Marlon Brando. Esta fanfarria también es una de las grandes obras maestras de Williams y nuevamente Maurice Murphy fue el encargado de interpretar el motivo principal con el virtuosismo que siempre lo caracterizó. En 1981, grabó también otro de los temas más célebres en la historia de las bandas sonoras, la música original de Los Cazadores del Arca Perdida, primera cinta de la saga de Indiana Jones.

Aunque Murphy actuó durante 30 años en la Orquesta Sinfónica de Londres, durante ese tiempo alguna vez fue invitado para participar en grabaciones de bandas sonoras junto a otras orquestas británicas, como la Filarmónica Nacional o la London Sinfonia. Durante ese tiempo participó en bandas sonoras como Alien, Batman, ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, Filadelfia, El Imperio del Fuego y Johnny English, entre otras.

Cuando se habla de música clásica, académica o erudita, se encuentran los compositores y los intérpretes. Ambos son fundamentales y se necesita de una actuación formidable de ambas partes para lograr que una obra sea magistral. Maurice Murphy fue sin lugar a dudas un intérprete prodigioso y gracias a su talento para tocar la trompeta le dio vida a temas que quedaron guardados en la memoria y los corazones de las audiencias y de millones de cinéfilos. Algunos amigos cercanos decían que lo que diferenciaba a Murphy de los demás trompetistas era que no solo leía e interpretaba la partitura, sino que literalmente la cantaba. Su interpretación era melodiosa, colorida y vigorosa, lejos de ser plana o cuadriculada.

Maurice Murphy quiso jubilarse en el año 2000, cuando cumplió sus 65 años de vida. Sin embargo, era tal el aprecio y el deseo de la gente por escucharlo y verlo tocar, que siguió participando en conciertos y grabaciones de la Orquesta Sinfónica de Londres hasta el año 2007. Finalmente, en dicho año se produjo su retiro oficial, y meses después vinieron varios homenajes en reconocimiento a la gran contribución que hizo el músico durante su carrera. En 2010, meses antes de su muerte, Murphy se convirtió en Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE, por sus siglas en inglés), todo un honor a uno de los mejores trompetistas que vio el mundo durante la segunda mitad del siglo XX. 

Domingo 30 de octubre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=4476

domingo, 30 de octubre de 2011

West Side Story


Hola a todos:

Cuando el 6 de octubre de 1927, hace 84 años, se estrenó en Nueva York la adaptación cinematográfica del exitoso musical de Broadway El cantor de jazz, el cine cambió para siempre. Luego de tres décadas de películas mudas, esta producción, protagonizada por Al Jolson, fue la primera en incluir diálogos sonoros así como una grabación de sonido sobre un disco. De esa forma se inició la era del cine sonoro, y gracias a ello Hollywood se convirtió en una de las mayores industrias culturales del mundo.

El cantor de jazz, además de marcar ese hito en la historia del séptimo arte, bautizó al que es tal vez el género más representativo del cine norteamericano, el cine musical. Las inolvidables canciones y melodías, así como las elaboradas coreografías de estas producciones teatrales que encontraron su lugar en la pantalla grande, convirtieron a este género cinematográfico en uno de los favoritos del público, pues expresaba de manera clara el concepto del espectáculo, tan enraizado en la sociedad estadounidense.

Figuras tan relevantes como Busby Berkeley, Gene Kelly y Vincente Minelli labraron el desarrollo del cine musical durante su era dorada, entre los años 30 y 50. Ya en la década de los 60, fueron realizadas producciones sobresalientes y muy exitosas que quedaron grabadas en la memoria de los amantes del género.

Una de ellas fue West Side Story, conocida en Hispanoamérica como Amor sin barreras, adaptación del musical del mismo nombre que fue ideado por Arthur Laurents, dirigido y coreografiado por Jerome Robbins, musicalizado por Leonard Bernstein y que contó con canciones del letrista Stephen Sondheim. Estrenada el 18 de octubre de 1961, hace exactamente 50 años, esta película se alzó con diez premios Óscar, tres Globos de Oro y un premio Grammy, y es hasta la fecha la más exitosa del género musical en el cine. Con motivo del aniversario número 50 del estreno de West Side Story, dedicamos nuestros programas de los dos pasados fines de semana a escuchar una selección de temas de la banda sonora original de esta recordada producción. 

La película se desarrolla en Nueva York, más específicamente en Manhattan. La historia fue inspirada en Romeo y Julieta, la clásica tragedia romántica del legendario escritor y dramaturgo británico William Shakespeare. Al igual que en el clásico de Shakespeare, vemos una historia de amor entre dos personajes que provienen de dos familias que se odian entre sí. Esta gran barrera impedirá que vivan su idilio como desean y terminará con un final trágico.

Los protagonistas son Tony y María. Tony proviene de los Jets, una pandilla callejera de jóvenes blancos nativos de clase baja en Manhattan. María, por su parte, es una joven hija de inmigrantes puertorriqueños, hermana del líder de los Sharks, pandilla que rivaliza con los Jets por el control del barrio en el que viven en la Gran Manzana. De esa forma se desarrolla esta historia que se desarrolla a la par con canciones y piezas musicales magníficas. 

Una de las claves del éxito de este musical fue haber contado con un genio como Leonard Bernstein. Además de ser reconocido por haber sido director durante varios años de las mejores orquestas del mundo, Bernstein compuso diversas obras, entre ellas tres sinfonías, dos óperas, una misa y cinco musicales, entre los que se destaca, por supuesto, West Side Story.

Este es uno de los musicales más revolucionarios por la variedad de la música que acompaña a la perfección la temática de la historia. Bernstein incluyó ritmos latinos, para hacer referencia a los inmigrantes puertorriqueños, jazz, la música norteamericana por excelencia que representa a la pandilla de nativos, y canciones de amor de gran belleza melódica que encantaron a las audiencias y se convirtieron en grandes clásicos de la música popular de la segunda mitad del siglo XX.

El número de músicos requerido para una interpretación apropiada de la obra está entre los más altos del repertorio de teatro musical. La partitura requiere de 30 músicos para su interpretación. Sin embargo, para la versión cinematográfica, la orquestación y adaptación de la partitura compuesta por Bernstein, que fue obra de Saul Chaplin, Johnny Green, Irwin Kostal y Sid Ramin, el número de músicos se triplicó. Esto no fue del agrado de Bernstein, quien declaró que la adaptación era “arrogante, carente de textura y sutileza”.

Sin embargo, en 2004, se lanzó en disco compacto la versión remasterizada de la banda sonora original. Para dicho lanzamiento se grabaron nuevamente las partes orquestales, se incluyeron todos los temas, pues varias partes no aparecieron en la versión del LP publicada originalmente en 1961, y además se escuchan diálogos de la película.

Uno de los grandes retos para llevar West Side Story a la pantalla grande fue dar con el elenco más adecuado. Aunque en principio se pensó que los actores de la versión original de Broadway, ganadora de un premio Tony, eran los más apropiados para interpretar los papeles, la producción optó por buscar a otros. Se llegó a pensar en Elvis Presley, Anthony Perkins, Burt Reynolds, Richard Chamberlain, Dennis Hooper y Gary Lockwood para el rol protagónico, pero finalmente el elegido fue Beymer. Para el papel de María, llegó a presentar casting la legendaria Audrey Hepburn, pero la producción se decidió finalmente por Natalie Wood, célebre actriz de ascendencia rusa. 

Aunque Beymer y Wood intentaron cantar los números dentro de la película, los realizadores consideraron que sus voces no eran lo suficientemente armoniosas y refinadas, por lo cual fueron doblados por Jimmy Bryant y Marni Nixon en las partes cantadas.

Robert Wise, quien nunca había incursionado en el cine musical, fue el encargado de dirigir esta cinta. Para ello contó con la colaboración de Jerome Robbins, quien hizo parte del montaje del musical en los teatros de Broadway. El aporte de Robbins fue fundamental para la producción del filme, especialmente en las secuencias donde hay baile y canciones. Sin embargo, cuando ya se había rodado cerca de un tercio de la película, Robbins fue despedido por la producción, pues consideraron que se habían sobrepasado en el presupuesto destinado para la realización del filme. Los amigos cercanos a Robbins declararon que el artista se sintió fuertemente golpeado por esa decisión, pero al final de cuentas recibió el crédito en la dirección y su trabajo se vio recompensado.

Contrario a lo que muchos pensaban, inclusive los mismos productores, la versión cinematográfica de West Side Story fue todo un éxito y se alzó con diez premios Óscar, una marca histórica que la ubica detrás de las tres máximas ganadoras en los 83 años en que se han entregado los premios de la Academia: Ben-Hur, Titanic y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey, filmes que obtuvieron once estatuillas doradas cada uno.

La película obtuvo los galardones de las siguientes categorías: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto, por el papel de George Chakins como el antagonista Bernardo; Mejor Actriz de Reparto, premio obtenido por Rita Moreno, quien encarnó a la otra villana de la historia, Anita; Mejor Dirección de Arte; Mejor Fotografía; Mejor Diseño de Vestuario; Mejor Edición; Mejor Sonido y Mejor Banda Sonora Original. La única categoría en la que no salió victoriosa fue la de Mejor Guión Adaptado, que fue escrito por Ernest Lehman.

Además de arrasar en los Óscar, West Side Story se alzó con tres Globos de Oro, en las categorías de Mejor Película-Musical, Mejor Actor Secundario y Mejor Actriz Secundaria por los papeles de Chakins y Moreno, respectivamente. Saul Chaplin, Johnny Green, Irwin Kostal y Sid Ramin obtuvieron el premio Grammy en la categoría de Mejor Banda Sonora para cine, televisión u otro medio audiovisual.


El próximo 15 de noviembre la película será lanzada en formato Blu-Ray, con motivo de la conmemoración de los 50 años de su estreno. 

Domingos 16 y 23 de octubre de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Escuche el podcast de este ciclo especial en los siguientes links: 

1ra parte: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast//index.php?id=4442 
2da parte: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast//index.php?id=4443
 

musica 2010 musica 2011