sábado, 25 de abril de 2009

Sergio Leone (1929-1989)


Hola a todos:

Dedicaremos el programa del próximo domingo al creador de los llamados spaghetti westerns, el italiano Sergio Leone, fallecido hace 20 años, el 30 de abril de 1989. Haremos un recorrido por su vida y escucharemos la música que acompañó a sus cintas, compuesta casi en su totalidad por su socio Ennio Morricone, uno de los grandes exponentes, si no el principal, de la Escuela Italiana de compositores de música para cine.

Sergio Leone nació el 3 de enero de 1929, en la capital de Italia, Roma. Hijo de uno de los primeros cineastas italianos, Vincenzo Leone, más conocido como Roberto Roberti o Leone Roberto Roberti, y de la actriz de películas mudas Edvige Valcarenghi, Leone se formó dentro de este núcleo familiar dedicado al séptimo arte, y luego de abandonar sus estudios universitarios en Derecho, a sus 18 años, siguió los pasos de sus padres y se dedicó a hacer cine.


Su primer trabajo lo realizó como asistente de dirección en la película El Ladrón de Bicicletas de 1948, dirigida por Vittorio de Sica. Posteriormente, en la década de los 50, Leone trabajaría en grandes producciones, de cine del género épico-histórico, tales como Quo Vadis de 1951, Helena de Troya de 1955 y la clásica Ben-Hur de 1959, dirigida por William Wyler y protagonizada por Charlton Heston.

En ese 1959, Leone tuvo la oportunidad, durante la producción de la cinta Los últimos días de Pompeya, de sustituir en la dirección a Mario Bonnard, quien se encontraba enfermo. Leone terminaría el rodaje de esa película, pero en 1961 realizaría la que es su primera cinta oficial, El Coloso de Rodas, que puede incluirse dentro de las películas del llamado género péplum, ambientadas en la Antigüedad, especialmente en Grecia y Roma.


En 1964, Leone dio el gran salto a la fama mundial y le daría un giro revolucionario a las películas del oeste, cuando lanzó la película Por un puñado de dólares, primera de la llamada trilogía de los dólares, basada en el filme de aventuras japonés Yojimbo, dirigido por Akira Kurosawa. Lo mismo había ocurrido años atrás con el western de Los Siete Magníficos, basado en otra cinta de Kurosawa. La trilogía de los dólares dio origen a los llamados spaghetti westerns, subgénero del western, llamado así por ser producciones financiadas y realizadas en Italia y España. Principalmente se filmaron en Almería, al sureste de España.



La trilogía de los dólares, lanzó al estrellato a Clint Eastwood, actor norteamericano, desconocido hasta ese entonces. Eastwood encarnaría al hombre sin nombre, protagonista de esta trilogía, uno de los principales íconos en la historia del cine, y en particular del género del oeste.

La música de las películas de Sergio Leone fue obra de Ennio Morricone, amigo de infancia de Leone, quien realizó sus estudios musicales en la Academia Nacional de Santa Cecilia, y que luego de dedicarse a la composición y arreglos de música clásica, trabajó durante la segunda mitad de la década de los 50 con la RAI en televisión.

En la década de los 60, Morricone iniciaría su trabajo en el séptimo arte, siendo uno de los compositores más prolíficos de este arte de la composición de la música para cine. Hasta la fecha ha realizado más de 400 bandas sonoras, siendo el compositor vivo con más bandas sonoras en su hoja de vida.

Con la trilogía de los dólares, Morricone le dio un giro revolucionario a la música de las películas del oeste, ya que se rompió con la tradición musical norteamericana de imponer los criterios territoriales a las bandas sonoras. Morricone incorporó instrumentos rudimentarios, gritos, golpes de yunque, silbidos, sonidos de disparos, látigos, instrumentos de música folclórica siciliana como el arghilofono (una especie de flauta hecha en terracota), trompetas y una guitarra eléctrica Fender.

La sociedad Leone-Morricone es una de las más importantes en la historia del cine, y el trabajo realizado entre ambos fue fundamental para la trama y argumento central de las películas. El trabajo realizado conjuntamente entre ambos alcanzó su pico más alto en esta producción de El Bueno, El Malo y el Feo, que es tal vez la mejor que hayan realizado cada uno, Leone como director y realizador, y Morricone como compositor de bandas sonoras.

Para este trabajo, Leone le pidió por primera vez a Morricone, que compusiera música antes de empezar el rodaje de la cinta, para que existiera una sincresis cercana a la perfección entre música e imagen. Morricone compuso para el tema principal, que acabamos de escuchar, una frase musical simple de dos notas, que es interpretada por tres instrumentos diferentes, para identificar a los tres personajes dentro del filme, interpretados por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Elli Wallach.

“El Éxtasis del Oro”, es el tema que acompaña la escena final de la película, cuando el Feo llega al cementerio, en busca de la tumba con la inscripción que el Bueno le indicó, en la que se encuentra el tesoro. Con la voz soprano de Edda Dell’ Orso y un coro y orquesta sinfónica acompañando, este eufórico y místico tema se ha convertido en uno de los grandes clásicos en la historia de la música para cine.


La película Érase una vez en el Oeste, una de las películas del oeste más aclamadas en la historia y una de las más conocidas de Sergio Leone, fue protagonizada por Henry Fonda, Jason Robards, Charles Bronson y Claudia Cardinale. Esta cinta, estrenada en 1968, fue la primera de otra trilogía, la de Érase una vez.


Para esta banda sonora, Ennio Morricone realizó una partitura bastante rica en temas y motifs. Nuevamente contaría con la voz soprano de Edda Dell’ Orso para la interpretación del tema central, que acabamos de escuchar. En 1971, vendría la segunda cita de esta trilogía, titulada Agacha la cabeza maldito, que contó con la actuación de Rod Steiger, reconocido actor ganador del óscar en 1966. Esta cinta es un drama de acción situado en la época de la revolución mexicana.

En 1973, Leone produciría y sería el codirector, a pesar de no aparecer como tal en los créditos, del western Mi nombre es ninguno, dirigido por Tonino Valeeri, en el que aparece nuevamente Henry Fonda. Para la banda sonora, Morricone realizó una partitura variada, que va desde temas cómicos hasta temas líricos y emotivos.

El último western en el que Leone trabajó, fue en la cinta de 1975 Un Genio, dos socios y un ingenuo, protagonizado por Terence Hill. Y en 1984, realizaría la que sería su última película, Érase una vez en América, que da un cierre a la llamada trilogía de Érase una vez. Leone tardó muchos años en la realización de esta cinta, de casi cuatro horas de duración, protagonizada por Robert de Niro. La cinta es una crónica de la vida de unos jóvenes emigrantes judíos, quienes se ven envueltos en el mundo de la mafia.


La película fue estrenada en el Festival de Cannes y su banda sonora, obra de Ennio Morricone, por supuesto, es considerada como uno de sus mejores trabajos, por el cual recibió el premio BAFTA y la nominación en los Globos de Oro, en la categoría de Mejor Banda Sonora Original. En palabras del experto en bandas sonoras, el catalán Conrado Xalabarder, es una “variada y fascinante partitura en la que el compositor hizo una evocación nostálgica de los tiempos pasados por los personajes, intercalándola con otras melodías que ubicaban al espectador en los tiempos presentes.”


Sergio Leone fallecería el 30 de abril de 1989, a la edad de 60 años, a causa de un ataque al corazón.


Domingo 26 de abril de 2009 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00) Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo en Bogotá o a través del audio en vivo del portal web http://www.javerianaestereo.com/

jueves, 16 de abril de 2009

Nino Rota (1911-1979)


Hola a todos:

Dedicaremos el programa de este domingo a uno de los grandes compositores de bandas sonoras de la escuela italiana, Giovanni Rota, más conocido como Nino Rota, fallecido hace 30 años, el 10 de abril de 1979.

Giovanni Rota nació el 3 de diciembre de 1911 en Milán, Italia, en el seno de una familia lombarda culta y educada en música. Iniciaría sus estudios musicales bajo la enseñanza de Ildebrando Pizzetti. Giovanni, quien se hacía llamar Nino, mostró su talento y don para la música desde muy temprana edad. Su primer oratorio fue interpretado en 1923, en Milán y París, cuando él contaba con tan solo 11 años, y en 1926 se estrenó su primera ópera, Il principe porcaro. No había duda alguna de que Nino Rota era un niño prodigio.

Luego de ampliar sus estudios musicales en el conservatorio de Santa Cecilia, y posteriormente en los Estados Unidos, país donde vivió entre 1930 y 1932, Rota volvió a Italia, en donde se licenciaría en Literatura. Nino era reconocido en su país por sus óperas, su música sacra, de cámara, concertista, sinfónica y de ballet.

Pero fue en la década del 40, cuando el compositor iniciaría su labor en el arte de la música para cine. Durante dicha década, Rota compuso más de 30 bandas sonoras y conocería al que se convertiría en su más importante socio en el séptimo arte, el célebre director Federico Fellini, uno de los más importantes cineastas en toda la historia. La relación o sociedad formada por Fellini y Rota, se asemeja y está al mismo nivel de sociedades creadas por directores y compositores como Ennio Morricone y Sergio Leone, Bernard Hermann y Alfred Hitchcock, o Steven Spielberg y John Williams, entre otras.

En 1952, realizarían su primer trabajo juntos, en la cinta El Jeque Blanco, luego vendrían I Vitelloni y La Strada, película estrenada en 1954. La música diegética tuvo un valor fundamental en el argumento de dicha película, que narra la tragedia vivida entre un hombre de circo, llamado Zampanó, encarnado por Anthony Quinn, y su ayudante Gelsomina, interpretada por la mujer de Fellini, Giulietta Masina.

Posteriormente vendrían trabajos importantes, como los realizados para cintas como Las noches de Cabiria, cinta estrenada en 1957, y la clásica cinta que para los críticos marcó la ruptura entre las primeras producciones de Fellini en los 50, de tipo neorrealista, con las de su posterior período simbolista, hablamos de La Dolce Vita, cinta estrenada en 1960, en la que se hace una cruda sátira a la vacuidad y superficialidad de la Roma contemporánea. Estructurada en varios episodios, esta densa, compleja, pero fascinante película, es protagonizada por un periodista de prensa amarillista, Marcello Rubini, quien sufre de depresión por su vida profesional y amorosa.

Dentro de esta película hay una de las escenas más recordadas y sensuales en la historia del séptimo arte, la que protagoniza la actriz sueca Anita Ekberg, bajo el agua, en la Fontana de Trevi. La cinta se llevaría la Palma de Oro en el Festival de Cannes, así como un premio Oscar en la categoría de Mejor Diseño de Vestuario, para película en blanco y negro.


El Gatopardo,
cinta dirigida por Luchino Visconti, al igual que La dolce vita de Fellini en 1960, se llevaría la Palma de Oro del Festival de Cannes en 1963. La historia, basada en la novela homónima de Guiseppe Tomasi di Lampedusa, tiene lugar en la Sicilia de principios del siglo XX, cuando las tropas de los Garibaldi invaden esta isla, y un príncipe, Don Fabrizio, se ve obligado a mezclarse con burgueses provincianos. La película contó con las actuaciones estelares de Burt Lancaster y de Claudia Cardinale, y es considerada como una de las películas esenciales del cine europeo de la década de los 60. La banda sonora compuesta por Rota es considerada por el experto en bandas sonoras, Conrado Xalabarder, como una “partitura de belleza y espectacularidad sin límite”.

En ese mismo 1963, año en que se estrenó El Gatopardo, se estrenaría una de las cintas esenciales de Federico Fellini, 8 1/2, protagonizada por Marcello Mastroianni, quien fuera también el protagonista de La Dolce Vita. En esta película encarna a Guido Anselmi, quien es un director cinematográfico, quien se encuentra bloqueado y sufre al sentirse incapaz de encontrar una nueva historia para su próxima película. El título de la película hace referencia a la cantidad de películas que Fellini había realizado hasta ese entonces, 6 largometrajes, 2 cortometrajes y 1 colaboración con otro director, Alberto Lattuada. De allí la razón por la cual Fellini tituló esta película de esa manera, ganadora también del premio Oscar a Mejor Película Extranjera, así como del premio a Mejor Diseño de Vestuario.

En 1968, Franco Zefirelli realizaría la adaptación cinematográfica de la inmortal tragedia de William Shakespeare Romeo y Julieta, quienes fueron encarnados por Leonard Whiting y Olivia Hussey, respectivamente, para esta aclamada cinta. Para la composición de esta banda sonora, Rota optó por crear una partitura con música e instrumentación de la época en que fue escrita esta obra, el siglo XVI. El tema de amor es uno de los más populares en toda la historia de la música para cine.

Luego de trabajar con Zefirelli, otro de los grandes directores italianos, en la adaptación de Romeo y Julieta, Rota volvería a trabajar con su socio Fellini, en una película basada en una obra del escritor y político Romano, del siglo I, Petronio, Satyricon, también titulado como Satyricon de Fellini, por cuanto el director dejaba en claro que era una libre adaptación de su autoría, de dicha obra. Lo mismo haría años después con El Casanova, por ejemplo.


En Satyricon se recrea de una manera fantasiosa las aventuras de dos adolescentes romanos, llamados Encolpio y Ascilito. Para la banda sonora, Rota haría uno de sus trabajos más extrovertidos, optando por música atonal y no convencional. Según el compositor, esta película era una representación de la decadencia y materialismo de la Roma de dicha época, y por lo tanto la música debía ser algo oscura y compleja, con instrumentación no convencional. Dentro de dichos instrumentos, había algunos de origen asiático.

La banda sonora de El Padrino, cinta dirigida por Francis Ford Coppola, basada en la novela de Mario Puzo, es la más recordada de todas las realizadas por Nino Rota. Su música hizo parte de la que es considerada por muchos, la mejor película de todos los tiempos, con las actuaciones estelares de Marlon Brando, Al Pacino, Robert Duvall, Diane Keaton y Talia Shire, hermana Ford Coppola, entre otros. Se realizarían dos partes más de esta historia de la familia Corleone, una de las cinco familias que ejercían la Cosa Nostra, una sociedad secreta de la mafia en siciliana, en Nueva York.


Rota compondría una banda sonora excelsa y rica en diferentes temas, impregnada de ese sonido de la música siciliana, que ambienta a la perfección la historia de los Corleone. El tema de amor y el tema principal, son los más recordados y recurrentes dentro de la trilogía de El Padrino. Curiosamente, la película además de llevarse el premio Oscar a Mejor Película, fue nominada en la categoría de Mejor Banda Sonora Original, pero a última hora sería descartada, porque el tema de amor ya había sido incluido por Rota en una banda sonora de 1958, la de la comedia Fortunella.

Pero paradójicamente, dos años después, con el lanzamiento de la segunda parte de la trilogía, la banda sonora compuesta nuevamente por Rota, que incluía el mismo tema central y de amor compuestos para la primera película, se llevaría el premio Oscar en esta misma categoría. Para dicha partitura, Rota contó con la colaboración del padre de Francis Ford Coppola, el compositor Carmine Coppola, quien realizaría la partitura de la tercera película, en 1990, cuando ya Rota había fallecido.

Nino Rota continuaría trabajando en música para cine, hasta el fin de sus días. El compositor fallecería el 10 de abril de 1979, en Roma, a la edad de 67 años. Su trabajo en el mundo del cine fue bastante prolífico, con 150 bandas sonoras compuestas aproximadamente, a lo largo de 4 décadas.

Domingo 19 de abril de 2009 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00) Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo en Bogotá o en el audio en vivo del portal web http://www.javerianaestereo.com/ desde cualquier parte del mundo

sábado, 4 de abril de 2009

Jesus Christ Superstar - Andrew Lloyd Webber & Tim Rice


Hola a todos:

El mundo cristiano celebra a partir de mañana y hasta el próximo domingo, la semana santa, celebración anual en la que se conmemora la semana de pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Por tal motivo, recordaremos en el programa de este domingo y en el del próximo, la banda sonora de una cinta imprescindible para esta época, la adaptación cinematográfica de la recordada ópera-rock de los británicos Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, Jesus Christ Superstar, realizada en 1973 por el director Norman Jewison.

La idea de llevar a la pantalla grande esta ópera-rock creada por Lloyd Webber y Rice en 1970, nació de una sugerencia hecha por el actor Barry Dennen a Norman Jewison, mientras se encontraban en el rodaje de la recordada película El Violinista en el Tejado. Dennen, actor nacido en Chicago, había participado en la grabación original del álbum concepto de esta ópera, en el papel de Poncio Pilato. El álbum doble concepto obtuvo un éxito inesperado en listados de popularidad y para 1971 la ópera se estaba presentando en Broadway y en el West End de Londres, semanalmente.


Jewison escuchó el álbum y decidió hacer la película. Robert Stigwood sería el coproductor y la cinta se rodaría en distintas locaciones de Israel y el Medio Oriente, dotando de realismo escénico al filme. Los actores seleccionados para los roles protagónicos fueron el tejano Ted Neeley como Jesús, el afroamericano Carl Anderson en el papel de Judas Iscariote y la hawaiana Yvonne Elliman en el de María Magdalena. Cada uno de ellos había participado ya en el montaje teatral de la obra en Broadway y fueron seleccionados entre varios candidatos para hacer parte de la producción.


Esta ópera-rock, dividida en dos actos, narra los últimos días de vida de Jesucristo, según los evangelios canónicos, pero desde el punto de vista de Judas Iscariote, haciendo especial énfasis en los enfrentamientos personales y políticos que éste sostenía con Jesús. Para la banda sonora de la película, la orquestación estuvo a cargo del mismo Andrew Lloyd Webber y la conducción corrió por cuenta de André Previn, una de las principales figuras del mundo de la música clásica y el jazz del siglo XX. Algunos temas se extendieron, en comparación con su versión original, y hay un tema que apareció solamente en esta película, titulado "Then We Are Decided", que aparece en el primer acto, luego de "Strange Thing Mystifying".


Esta película, estrenada en agosto de 1973, fue muy bien recibida por la crítica, a pesar de la controversia generada en algunos sectores del cristianismo. Cabe aclarar que si bien esta ópera está basada en los evangelios canónicos, hay varias partes en las que no se sigue al pie de la letra de los mismos, además de ser anacrónica en algunas partes, mezclando elementos del siglo XX con los de la época de Jesús, hace 2000 años.

Esta banda sonora fue nominada en los premios Oscar, en la categoría de Mejor Banda Sonora Adaptada, creada sobre temas preexistentes, obra del alemán André Previn, Herbert W. Spencer y el mismo compositor Andrew Lloyd Webber. Además de esta nominación, se llevó el premio BAFTA a Mejor Banda Sonora Original y sería nominada también en las categorías de Mejor Fotografía y Mejor Diseño de Vestuario. Es de destacar realmente la fotografía en esta película, además de las excelentes interpretaciones realizadas por todo el elenco.

En los Globos de Oro sería nominada en varias categorías, en la de Mejor Película Musical o Comedia, Mejor Actor de Musical o Comedia, en la que fueron nominados tanto Ted Neeley como Carl Anderson, quienes encarnaron a Jesús y Judas Iscariote respectivamente. Por su excelente actuación también fueron nominados en la categoría de Mejor Promesa Masculina. La otra nominación fue para Yvonne Elliman en la categoría de Mejor Actriz de Musical o Comedia.


Esta ópera-rock sigue siendo presentada todos los años en las principales capitales del mundo, en algunos de los más prestigiosos teatros, y es una de las obras más populares de los musicales creados en el siglo XX.

Domingos 5 y 12 de abril de 2009 - 10:30-11:00 p.m. (GMT-05:00)

Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo o a través del audio en vivo del portal web http://www.javerianaestereo.com/

 

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