lunes, 4 de julio de 2011

Centenario Bernard Herrmann


Hola a todos:

El pasado miércoles 29 de junio de 2011, se conmemoraron cien años del nacimiento de uno de los grandes genios de la música para cine, el compositor estadounidense Bernard Herrmann. Conocido por su vínculo con el legendario director británico Alfred Hitchcock, Herrmann tuvo una carrera prolífica y exitosa a lo largo de casi cuatro décadas, tiempo durante el cual realizó obras maestras y creó un estilo propio que influenció a varios compositores de generaciones posteriores. Con motivo de la celebración del primer centenario del natalicio de este célebre compositor, dedicamos nuestras dos emisiones pasadas hacer un recorrido por su vida y obra, escuchando algunas de sus más recordadas creaciones. 

De ascendencia judía, Herrmann nació en Manhattan y se formó en la Universidad de Nueva York y la Julliard School of Music, donde recibió clases del reconocido compositor estadounidense Aaron Copland. A sus 20 años, el neoyorquino creó su propia orquesta y la dirigió con éxito, y en 1934, con tan solo 23 años, se unió a la CBS, en donde trabajó durante varios años como director principal de su orquesta sinfónica. Allí cumplió un rol vital en la difusión de obras clásicas para las audiencias norteamericanas durante los años 30 y 40.

En 1941, Herrmann debutó en el séptimo arte con la banda sonora original de Ciudadano Kane, clásica producción de Orson Welles, quien era amigo y colega de Herrmann, pues ambos trabajaban en la emisora de la CBS. Fue así como el compositor llegó al cine y creó una partitura poco ortodoxa, con cortes no muy extensos, pero muy apropiados para acompañar la trama de esta legendaria producción, considerada por muchos estadounidenses como la mejor película de la historia del cine norteamericano. Este primer trabajo hizo merecedor a Herrmann de una nominación en los premios Óscar en 1942, año en el cual obtuvo la estatuilla dorada por su segundo trabajo en el cine, la banda sonora original de El hombre que vendió su alma, película del género fantástico.

Luego de su debut con Ciudadano Kane, Herrmann compuso varias bandas sonoras para películas de la 20th Century Fox, productora que lo contrató años después, cuando se retiró de la CBS. Al mismo tiempo,  compuso varias sinfonías y óperas de su autoría, las cuales fueron interpretadas por grandes directores y orquestas del mundo. En 1946, el neoyorquino recibió su segunda nominación en los premios de la Academia por la partitura que compuso para la película Ana y el rey de Siam. Un año después, escribió una de sus bandas sonoras más destacadas en la década de los 40, la de El fantasma y la señora Muir, cinta dirigida por Joseph Mankiewicz, y protagonizada por Gene Tierney, Rex Harrison y George Sanders. 

El primer trabajo de Herrmann, luego de mudarse de Nueva York a Hollywood en 1951, fue el que realizó para la película Ultimátum a la tierra, clásica cinta de ciencia ficción dirigida por Robert Wise. Dicha partitura significó una de las cumbres en su carrera. El compositor tuvo el gran reto de crear música que expresara una sonoridad que no proviniera de la Tierra, por lo cual utilizó una instrumentación no convencional. Un violín, un violonchelo y un bajo eléctrico, dos eterófonos, dos órganos Hammond, dos glockenspiel y un órgano eléctrico a gran escala fueron algunos de dichos instrumentos. El compositor Danny Elfman declaró que esta banda sonora, nominada a un Globo de Oro, le sirvió de inspiración para dedicarse a la composición de música para cine.

En 1955, Bernard Herrmann trabajó por primera vez con el llamado maestro del suspenso, el director británico Alfred Hitchcock. A lo largo de una década, la sociedad entre Herrmann y Hitchcock fue muy fructífera y dio como resultado obras maestras del cine en las que la música fue un acompañante imprescindible. Esa primera colaboración entre ambos se tituló Pero...¿quién mató a Harry?, una comedia negra basada en una novela de Jack Trevor Story, titulada The trouble with Harry. Un año después, ambos trabajaron en la película El hombre que sabía demasiado, un remake a color de una cinta del mismo Hitchcock realizada 22 años antes. Aunque Herrmann no compuso una partitura extensa para dicho remake, aportó con su música para la tensión que envuelve a la historia protagonizada por James Stewart y la reconocida cantante y actriz Doris Day. 

Dentro de esta producción sobresale la cantata “The Storm Clouds”, compuesta por Arthur Benjamin, quien escribió la partitura de la versión original del filme. Su importancia dentro del argumento central hizo que Herrmann optara por utilizarla nuevamente. La misma se escucha en una escena en que los protagonistas asisten a un concierto en el Royal Albert Hall de Londres. Herrmann aparece dirigiendo la obra, lo cual significó cumplir un sueño para el compositor, pues siempre quiso dirigir una gran orquesta en una sala de conciertos.

En 1958, Herrmann compuso la música original de una de las grandes películas de Alfred Hitchcock, Vértigo, un thriller psicológico protagonizado por James Stewart, Kim Novak y Barbara Bel. Esta banda sonora creada por Herrmann es considerada por los expertos como una de las más importantes en la historia de la música para cine, por cuanto es el elemento clave que marca las pautas y los puntos de inflexión dentro de la trama de la película. La música refleja a la perfección el vértigo, enfermedad que padece el protagonista,  crea la sensación de falta de equilibrio y de que las cosas dan vueltas, vueltas y vueltas.

Otra de las películas en las que trabajaron Herrmann y Hitchcock fue Con la muerte en los talones, un thriller de acción estrenado en 1959, que retrata la persecución que le hacen la policía y unos delincuentes a un hombre inocente llamado Roger Thornhill, encarnado por el actor Cary Grant. Junto a él aparecieron la actriz Eva Marie Saint y el actor James Mason. La primera secuencia de este largometraje es memorable, no solo por el diseño gráfico realizado por Saul Bass para los créditos del filme, sino por la música que la acompaña. Bernard Herrmann compuso un vibrante tema que describió como “un fandango caleidoscópico diseñado para abrir el tono de la película” y también como “la desbordada danza que va a enfrentar el protagonista con el resto del mundo”. 

Un año después vendría el trabajo más famoso de la sociedad Hitchcock-Herrmann, el de la clásica Psicosis, cinta estrenada en 1960, protagonizada por Anthony Perkins y Janet Leigh. Esta es sin lugar a dudas una de las bandas sonoras más recordadas de la historia del cine, y una de las obras maestras del repertorio de Herrmann. 

Luego de terminar el rodaje de la película, Hitchcock no quedó satisfecho con el resultado y quiso cortar su duración para emitirla como un especial televisivo. Sin embargo, la cinta no tenía música aún, por lo cual Herrmann le dijo al director que se tomara unas vacaciones y dejara en sus manos esa tarea antes de tomar una decisión. El británico accedió y al observar la cinta con banda sonora cambió de parecer. La música era el elemento esencial que le hacía falta al largometraje. Este fue un claro ejemplo de la maestría de Herrmann, pues su filosofía era crear música que acompañara la acción desde un nivel emocional, de tal forma que el espectador pudiera descifrar la trama y develar los sentimientos e intenciones de los personajes.

En Psicosis, la música es la encargada de crear el suspenso y terror. Herrmann optó por crear una partitura para orquesta de cuerdas únicamente con el argumento de que no debía haber secciones de maderas, metales y percusión, porque la cinta era a blanco y negro. El corte que ambienta la mítica secuencia del asesinato en la ducha es uno de los más célebres en la historia de cine. Las puñaladas se acompañan de chirriantes violines que generan un efecto espeluznante y caótico que el compositor definió simplemente como terror.

Durante la segunda mitad de la década de los 50 y la primera mitad de los 60, Herrmann compuso una serie de bandas sonoras notables para el género fantástico, un ejemplo de ellas son Los viajes de Gulliver, o  Simbad y la princesa. Durante este mismo período, el compositor compuso música para shows y series televisivas. Su trabajo más conocido para este medio fue la música de varios episodios de la famosa serie La dimensión desconocida, emitida entre 1959 y 1964 por la cadena CBS.

En 1962, Herrmann compuso la música para la película Cabo de miedo, del director británico John Lee Thompson. Esta cinta, estrenada en 1962, y protagonizada por Gregory Peck, narra la historia de un abogado y su familia, quienes sufren una verdadera pesadilla al ser amenazados y perseguidos por un psicópata al que el jurista ayudó a enviar a la cárcel. La música compuesta por Herrmann es una de sus más destacadas creaciones de la década de los 60. En la partitura, el neoyorquino se centró en describir la tensión, el pánico y la locura del psicópata, dando muestras nuevamente de su maestría a la hora de expresar las emociones de los personajes. En 1991, el director Martin Scorsese hizo un remake de esta película, y utilizó la misma música compuesta por Benny, sobrenombre con el cual lo conocían sus más allegados. 

La partitura compuesta por Bernard Herrmann para la película Marnie, la ladrona, cinta del director Alfred Hitchcock, estrenada en 1964, y protagonizada por Sean Connery y Tippi Hedren, significó el último trabajo oficial de la relación profesional entre ambos, pues tuvieron riñas y ya no había la misma química de antes.  Herrmann era un hombre de carácter difícil, y nunca dejó que un director le dijera cómo hacer u orquestar la música para una película. “Orquestar es como una huella digital. No puedo concebir que alguien más lo haga, sería como si un extraño le pusiera color a tus pinturas”, declaró alguna vez. Adicionalmente, el neoyorquino consideraba que si bien la música debía ser compuesta de acuerdo a la trama de cada película, debía funcionar también por sí sola. De hecho, el neoyorquino hizo con frecuencia varios arreglos sobres sus propias creaciones y de otros compositores.

En Marnie, la ladrona, Herrmann logró expresar con su música la terrible angustia de la protagonista y le dio un toque romántico similar al que había realizado seis años atrás en Vértigo. En 1966, compuso la banda sonora de la película Cortina rasgada, un thriller político de Alfred Hitchcock, protagonizado por Paul Newman y Julie Andrews. Sin embargo, el británico rechazó el trabajo realizado por Herrmann y dieron así por terminada su fructífera relación, una de las principales sociedades entre director y compositor de la historia del cine y las bandas sonoras. 

Existen versiones que indican que la pelea se produjo porque Hitchcock quería música más comercial para esta película, pero otros creen que en realidad lo que sucedió fue un choque de egos, pues las películas del británico no estaban siendo rentables y la genialidad de la música de Herrmann no flaqueó en ningún momento. Lo cierto es que Hitchcock contrató a otro compositor para crear la partitura, el británico John Addison, y el trabajo de Herrmann fue publicado años después por el sello especializado Varèse Sarabande, a pesar de que nunca fue utilizado.

Luego de terminar su relación con Alfred Hitchcock, Bernard Herrmann se trasladó a Europa y trabajó en dos producciones del director François Truffaut, uno de los representantes de la nueva ola del cine francés de los años 60. Estas fueron Farenheit 451 y La novia vestía de negro, estrenadas en 1966 y 1968 respectivamente. En la primera mitad de la década de los 70, el neoyorquino hizo las bandas sonoras de las películas Hermanas y Obsesión de Brian de Palma.

Su último trabajo realizado fue el de la banda sonora original de la película Taxi Driver del director Martin Scorsese, la cual fue protagonizada por Robert De Niro, Harvey Keitel y Jodie Foster, y obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1976. Aquí el compositor, como de costumbre, se centró en el protagonista y expresó los sentimientos encontrados del taxista atormentado por la soledad, quien decide redimirse atentando contra un político y salvando a una adolescente que se prostituye. La música está compuesta en un estilo jazzístico y sobresale el saxofón. Herrmann obtuvo el premio BAFTA y fue nominado en los Óscar. La película fue dedicada a su memoria, pues la siguiente noche de haber terminado de grabar la banda sonora, el compositor falleció en la habitación de su hotel en Los Ángeles, el 24 de diciembre de 1975, cuando tenía 64 años.

El legado que Herrmann dejó en el arte de la composición de música para cine es un tesoro que muchos compositores, biógrafos, críticos y expertos del séptimo arte citan y elogian con frecuencia. Gracias a su metodología perfeccionista a la hora de crear un guión musical y orquestar sus partituras, así como su don y talento para crear música que se desenvolvía con solvencia en cualquier película, sin importar su género, Herrmann es uno de los pilares fundamentales en el apasionante mundo de las bandas sonoras. Su influencia hoy día, 35 años después de su muerte, sigue vigente y perdurará por siempre.

Domingos 26 de junio y 3 de julio de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00)
Estos son los links para que escuchen las dos partes del ciclo especial dedicado a Herrmann:

sábado, 18 de junio de 2011

Los Cazadores del Arca Perdida - John Williams


Hola a todos:

Hace 30 años, el 12 de junio de 1981, se estrenó en los Estados Unidos la película Los cazadores del arca perdida, primera de la serie de filmes que narran las aventuras de uno de los héroes más famosos y queridos de la historia del cine, Henry Walter Jones Jr., más conocido como Indiana Jones. Este arqueólogo y profesor universitario en su tiempo libre se dedica a ir en busca de grandes reliquias de civilizaciones antiguas, y en su camino encuentra a rivales con el mismo objetivo, a quienes deberá enfrentar.

Con motivo de este importante aniversario, dedicaremos dos programas a recordar esta clásica producción y la banda sonora que la acompaña, creada por el legendario John Towner Williams, compositor neoyorquino quien trabajó en sociedad nuevamente con George Lucas, productor y creador de la cinta, y con Steven Spielberg, director de la misma. 

Encarnado por Harrison Ford, el personaje de Indiana Jones fue ideado por el reconocido George Lucas, creador de La Guerra de las Galaxias, quien se inspiró en el cine serial de la década de los 30, género que estuvo relacionado con las revistas pulp o la llamada literatura serial, en la que se mostraba a un héroe o heroína y sus aventuras en varios capítulos cortos.

Luego de escribir la historia y mostrársela a Philip Kaufman, el proyecto se pospuso, pues Lucas se centró en la filmación de la primera parte de La Guerra de las Galaxias. Sin embargo, durante unas vacaciones en Maui, una de las islas de Hawaii, Lucas se encontró con Spielberg. Este le dijo que tenía mucho interés en hacer una película sobre James Bond, uno de sus personajes favoritos, a lo que Lucas le respondió “te tengo uno mejor que James Bond”.

Al escuchar el concepto de la historia sobre este arqueólogo y su búsqueda del arca perdida, Spielberg quedó encantado y a partir de 1978 empezó a trabajar en el guión de la historia junto a Lucas y Lawrence Kasdan. A pesar de que las grandes productoras de Hollywood fueron renuentes a realizar la película, finalmente la Paramount accedió a financiar el proyecto. La filmación se realizó durante 1980 en locaciones de Francia, Inglaterra, Túnez y el estado de California, en Estados Unidos. 

Junto a Harrison Ford, el elenco de actores que participó en esta producción fue el siguiente: Karen Allen encarnó a Marion Ravenwood, el amor de Indiana Jones; Paul Freeman interpretó al malvado René Belloq; Ronald Lacey actuó como el alcalde Arnold Toht; John Rhys-Davies hizo lo propio con Sallah, el mejor excavador de El Cairo; Denholm Elliott apareció como el curador del museo para el que trabajaba Indiana Jones, el doctor Marcus Brody; y finalmente, Alfred Molina interpretó a Satipo, uno de los guías peruanos que aparece brevemente en la secuencia inicial del filme. Este fue el debut de Mollina en el cine, actor británico de ascendencia española.

En Los cazadores del arca perdida, John Williams dio muestra nuevamente de su indiscutible talento en la composición de bandas sonoras. Además de la marcha central, cortes como los que escuchamos para iniciar el programa de esta noche, el del bazar o el de la persecución en el desierto, son magistrales, pues da la impresión de que los personajes se mueven al ritmo de la música, cuando sucede exactamente lo contrario.

Al momento de crear la marcha que identifica a Indiana Jones, Williams compuso dos temas diferentes y se los mostró a Spielberg, a quien le encantaron ambos, y le insistió en que los uniera. De esa forma, se originó la famosa marcha de los cazadores del arca perdida, interpretada magistralmente por la Orquesta Sinfónica de Londres, la cual fue conducida por el mismo Williams. Esta notable creación del estadounidense no vino a ser publicada en su totalidad sino hasta el año 2008, cuando el sello Silva Screen lanzó una caja con la música original completa y remasterizada de la trilogía de los años 80, junto a la banda sonora original de la cuarta cinta, estrenada en ese mismo año.

Cuando se estrenó, esta cinta obtuvo un éxito enorme. Se convirtió en la película más taquillera de 1981 con cerca de 400 millones de dólares de recaudación en todo el mundo. En la entrega número 54 de los premios Óscar, celebrada la noche del 29 de marzo de 1982, el filme consiguió cuatro de los ocho galardones a los que fue nominado, en las categorías de Mejor Sonido, Mejor Edición, Mejores Efectos Visuales, Mejor Dirección de Arte y Decoración de Set, y le fue otorgado un premio especial por la excelente Edición de Efectos de Sonido. Las categorías en las que fue nominada fueron Mejor Película, Mejor Director, Mejor Fotografía y Mejor Banda Sonora Original, por el trabajo de John Williams. El compositor norteamericano también fue nominado por la Academia Británica en los BAFTA, y se llevó el gramófono en la categoría de Mejor Banda Sonora para Cine, Televisión u otro Medio Audiovisual en los premios Grammy de 1982. Este fue el quinto de seis premios consecutivos que Williams ganó en los galardones más importantes de la industria de la música.

Gracias al éxito obtenido, Spielberg, Lucas y Ford trabajaron en dos cintas más tituladas Indiana Jones y el templo de la perdición e Indiana Jones y la última cruzada, estrenadas en 1984 y 1989 respectivamente. Para sorpresa de muchos, en 2008, casi 20 años después de que se había lanzado la última producción sobre el héroe aventurero, Spielberg dirigió una cuarta producción titulada Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, la cual fue protagonizada una vez más por Harrison Ford.

El legado de esta saga, una de las franquicias más grandes del cine, fue la aparición del personaje en televisión, videojuegos, novelas, cómics y en algunos parques de atracción de Universal. El sombrero, el látigo y la chaqueta de cuero que utiliza habitualmente, así como su buen sentido del humor, sus grandes conocimientos en arqueología y su fobia por las serpientes, convirtieron a Indiana Jones en uno de los personajes más simpáticos, divertidos e icónicos de la cultura popular del siglo XX.

Domingos 12 y 19 de junio de 2011 - 10:30-11:00 p.m. (GMT -05:00) 
Escúchelo por los 91.9 FM de Javeriana Estéreo en Bogotá o a través de internet en www.javerianaestereo.com desde cualquier lugar del mundo.
 

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