viernes, 6 de abril de 2012

El príncipe del desierto - James Horner


Hola a todos:

Próximamente se estrenará en Colombia la película El príncipe del desierto, cuyo título original es Black Gold u Oro Negro. Aunque el estreno había sido anunciado para el 23 de marzo, se pospuso debido a asuntos de distribución y por ahora no hay una fecha oficial de su lanzamiento en las salas de cine. 


El pasado domingo 1 de abril dedicamos nuestro programa a escuchar en estreno la banda sonora de esta cinta dirigida por el francés Jean-Jacques Annaud, basada en la novela Al sur del corazón del escritor suizo Hans Reusch. Protagonizada por Antonio Banderas, Mark Strong, Freida Pinto y Tahar Rahim, esta producción cuenta con música original del compositor estadounidense James Horner, quien volvió a escena con este trabajo.

La historia de esta película está basada en parte en hechos reales y se desarrolla en los años 30 del siglo pasado, época en la que se descubrieron grandes yacimientos de petróleo en la península Arábiga. Un emir y un sultán, Amar y Nesib, se declaran la guerra y se enfrentan. Nesib, encarnado por Banderas, resulta ganador y de acuerdo a las leyes tribales de ese entonces, toma como rehenes a los dos hijos de Amar, llamados Saleeh y Auda. Ellos son la garantía de que no volverán a intentar invadir el territorio del otro. 

Mientras que Saleeh tiene espíritu guerrero y quiere escapar para volver al reino de su padre, Auda es una persona intelectual e introspectiva. Sin embargo, todo cambia cuando Nesib se entera por medio de un empresario estadounidense que el petróleo es una fuente de riqueza enorme y los pozos están más allá de la Franja Amarilla, donde se dividen ambos reinos. Es así como se decide a romper el pacto y enfrentarse nuevamente con Amar, quien fue encarnado por Mark Strong, para aumentar su fortuna.

James Horner ya había trabajado hace 25 años con Annaud en El nombre de la rosa, recordada producción basada en la novela homónima de Umberto Eco, protagonizada por el legendario Sean Connery. En esta ocasión se unieron por cuarta vez y Horner compuso una banda sonora sólidamente estructurada, con un motivo principal que está omnipresente a lo largo de la partitura. Horner ambientó esta producción con los sonidos propios del contexto en que se desarrolla la acción, por eso incluyó instrumentos étnicos y voces propias de la tradición musical árabe. Además utilizó la orquesta sinfónica para los cortes épicos y piano junto a sintetizadores para los temas líricos.

Varios de los temas de esta banda sonora son bastante extensos. James Horner declaró en una entrevista que su estilo de composición está ligado a los sentimientos y emociones de los personajes más que en los hechos. Dice, además, que trata de visualizar la película como un gran lienzo y no se centra en cada escena específicamente. “Para mí lo más importante es que el compositor pueda hacer parte de la narración de la película. Las audiencias quedan atrapadas con la historia a un nivel insospechado si la música que la acompaña es buena”, señala el californiano, quien nació el 14 de agosto de 1953 en Los Ángeles. Horner dirigió y produjo la grabación de esta banda sonora en los estudios Abbey Road, en Londres. Dhafer Youssef interpretó los solos de voz y de oud, instrumento tradicional de cuerdas árabe y el mismo James Horner tocó los solos de piano.

Esta producción, que trae a la memoria el clásico Lawrence de Arabia por el contexto en que se desarrolla, fue filmada en locaciones naturales. La cinta fue coproducida por el Instituto de Cine de Doha, en Qatar. Se invirtieron más de 50 millones de dólares en su realización y hasta la fecha la crítica ha sido positiva. El director Jean-Jacques Annaud, de 68 años, afirmó en una entrevista ofrecida a la revista de cine labutaca.net que le encantaron tres aspectos de la novela de Hans Reusch. En primer lugar, la historia que muestra el drama que vive el príncipe que tiene dos padres, uno biológico y otro adoptivo, y ambos son acérrimos enemigos. Luego la historia que hay detrás de la novela, basada en hechos reales, que muestra una etapa del boom petrolero en Arabia, clave para la fundación y el progreso de los países de esta región de Medio Oriente en el siglo XX. Y finalmente metáforas sobre temas universales que tocan a cualquiera.

Domingo 1 de abril de 2012 - 8:30-9:00 p.m. (GMT -05:00)
Javeriana Estéreo 91.9 FM en Bogotá o audio en vivo en www.javerianaestereo.com desde cualquier lugar del mundo.  
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=5189

jueves, 5 de abril de 2012

El Padrino - Nino Rota


Hola a todos:

Hace 40 años, el 24 de marzo de 1972, se estrenó en las salas de cine de Estados Unidos la primera película de 'El padrino', clásica e inolvidable saga basada en la novela homónima del escritor estadounidense de ascendencia italiana Mario Puzo. Con un elenco de lujo encabezado por Marlon Brando, Al Pacino, Robert Duvall y Diane Keaton, esta cinta es considerada por muchos críticos y especialistas como una de las mejores en la historia del séptimo arte.

Con motivo de este aniversario, dedicamos nuestro programa del pasado 25 de marzo a escuchar la banda sonora original de esta producción, compuesta por Nino Rota, legendario compositor italiano que trabajó al lado de grandes directores del cine de su país como Federico Fellini, Luchino Visconti y Franco Zeffirelli. La música que Rota creó para El Padrino es, quizás, la más recordada de su repertorio, y jugó un papel clave en la narración del filme.

El Padrino cuenta la historia de una familia de inmigrantes italianos que viven en Nueva York y lideran una sociedad secreta criminal conformada por otras familias de origen siciliano dedicadas a ejercer y proteger la ley por su propia mano en la llamada capital del mundo. En ese ambiente marcado por la violencia y la ilegalidad, viven los Corleone, protagonistas de esta historia, quienes son mafiosos, algo que en siciliano significa ‘hombres de honor’. Aunque con el paso del tiempo, cabe aclarar, el término ha sido utilizado para nombrar a cualquier persona que pertenezca a un grupo delictivo.

A pesar de ser una familia que utiliza medios ilegales y terroristas para ostentar el poder, esta historia se centra justamente en la lucha de sus miembros por sobrevivir en medio de ese ambiente hostil y tenebroso, muestra su lado humano y deja ver la importancia que tiene para ellos la unidad familiar. Por esa razón, y gracias a la forma en que es retratada de manera magistral a través de las imágenes por Francis Ford Coppola, esta película, además de mostrar una realidad social con toda crudeza, ilustra el drama que vive cualquier familia a diario. El espectador se identifica con los personajes, no los repele.

Nino Rota entiende este concepto e intención de Coppola y lo expresa a nivel musical. El estatus de los Corleone es casi aristocrático. Por eso el tema musical que los identifica en la película es un vals, música refinada y elegante que dignifica, eleva y justifica en cierta medida las acciones atroces de estos personajes. La música tiene instrumentación siciliana, dado el origen de los personajes, y aunque el vals suele asociarse con el Don de la familia, Vito Corleone, quien fue encarnado e interpretado por el genial Marlon Brando, el tema identifica a la institución que ellos representan, a esa familia que se ganó el respeto y el odio de muchos.

Algo que es importante aclarar sobre el trabajo de Nino Rota en El Padrino es que su música no cumple un rol descriptivo, sino meramente ambiental. Lejos de querer musicalizar escenas en las que se cometen asesinatos o torturas, el compositor simplemente optó por crear temas de marcado carácter mediterráneo que recuerdan en todo momento el origen siciliano de los protagonistas y su condición de inmigrantes. La música es hermosa y alude a la nostalgia.

Francis Ford Coppola era un gran seguidor del cine de Fellini y su influencia es notoria en sus películas. Por eso, desde que firmó contrato para realizar la adaptación de El Padrino, pensó en Nino Rota para la banda sonora. El italiano aceptó aunque puso la condición de no tener que desplazarse a Estados Unidos para grabar la música. Un punto clave de este trabajo es que Rota vio la película editada y montada antes de componer la partitura y de esa forma entendió claramente la intención de Coppola y al observar las brillantes actuaciones de Marlon Brando y Al Pacino también sirvieron de inspiración.

Al Pacino interpretó a Michael Corleone, el hijo menor de Don Vito. Él es en realidad el protagonista de esta trilogía, pues asume el mando para llevar a cabo los negocios de la familia y ejecutar los crímenes después de que su padre sufre un atentado y se ve obligado a cobrar venganza. Aunque Don Vito no fallece y él deseaba no entrometer a su hijo consentido en el oscuro mundo de la mafia, termina por aceptar que es el más indicado para relevarlo, pues tiene mente fría, es inteligente, calculador y muy astuto.

Esta película marcó un hito en la historia del cine y de la cultura estadounidense. De por sí la novela es un relato que retrata la realidad de los millones de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos en busca de la tierra prometida. De hecho, la primera línea de la película es “I believe in America”. A nivel cinematográfico, la producción es excepcional en todos los niveles y marcó un precedente para películas de gangsters que fueron realizadas en años posteriores. La actuación de Marlon Brando es considerada como una de las mejores en la historia, y la película incluyó a estrellas nacientes que años después protagonizarían excelentes producciones y obtendrían múltiples galardones, nos referimos a Diane Keaton, recordada por su asociación con Woody Allen, Robert Duvall y, por supuesto, Al Pacino.

Al Pacino interpretó a Michael Corleone, el hijo menor de Don Vito. Él es en realidad el protagonista de esta trilogía, pues asume el mando para llevar a cabo los negocios de la familia y ejecutar los crímenes después de que su padre sufre un atentado y se ve obligado a cobrar venganza. Aunque Don Vito no fallece y él deseaba no entrometer a su hijo consentido en el oscuro mundo de la mafia, termina por aceptar que es el más indicado para relevarlo, pues tiene mente fría, es inteligente, calculador y muy astuto.

La cinta obtuvo tres premios Óscar en las categorías de Mejor Película, Mejor Actor Principal, por el papel de Brando, y Mejor Guión Adaptado por la labor de Mario Puzo y Francis Ford Coppola. La banda sonora original de Nino Rota fue descalificada luego de ser nominada, pues el tema de amor había sido compuesto originalmente para Fortunella, una película del director Eduardo di Filippo, estrenada en 1958. Aunque la decisión fue muy polémica, pues al fin y al cabo era de la autoría de Nino Rota, el error de la Academia fue resarcido dos años después al otorgarle la estatuilla dorada al italiano por la banda sonora de la segunda parte, que no es superior a la primera, sino una continuación.

En 1974 se estrenó El Padrino 2, cinta también aclamada y ganadora de seis premios Óscar, incluido nuevamente el de Mejor Película. La tercera parte no fue realizada sino hasta 1990 y no tuvo el mismo éxito de las anteriores. Para dicho filme la música fue obra de Carmine Coppola, pues Nino Rota falleció en 1979.

Domingo 25 de marzo de 2012 - 8:30-9:00 p.m. (GMT -05:00)
Javeriana Estéreo 91.9 FM en Bogotá o audio en vivo en www.javerianaestereo.com desde cualquier lugar del mundo
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=5141

viernes, 30 de marzo de 2012

Georges Delerue


Hola a todos:

El pasado martes 20 de marzo se conmemoraron 20 años del fallecimiento de Georges Delerue, un prolífico compositor francés de música para cine, conocido en su país como el “Mozart del cine” y recordado por haber trabajado junto a algunos de los más célebres realizadores de la nueva ola del cine galo como François Truffaut, Jean-Luc Godard, Philippe De Broca y Louis Malle, entre otros.

Con motivo de este aniversario, dedicamos nuestro programa del domingo pasado a hacer un recorrido por la vida y obra de Delerue, quien a lo largo de 30 años compuso más de 300 bandas sonoras para cine y televisión. Durante este tiempo trabajó en producciones francesas, europeas y norteamericanas, obtuvo un premio Óscar, tres César y fue nominado en tres ocasiones al Globo de Oro y en dos al premio BAFTA.

Georges Delerue nació el 12 de marzo de 1925 en Roubaix, un municipio francés ubicado en la región de Nord-Pas-de-Calais, en el norte de Francia. Aunque provenía de una familia de músicos, Delerue no mostró mucho interés por la música en su infancia. Sin embargo, por influencia de su madre, aprendió a leer el pentagrama y a tocar el clarinete. Cuando la Segunda Guerra Mundial golpeó a Europa, el francés se vio obligado a trabajar en una fábrica para ganarse la vida y ayudar a su familia. Pero esto no fue un impedimento para que continuara sus estudios musicales. Luego de sufrir un grave accidente en bicicleta que le produjo una lesión en la columna vertebral y le imposibilitó seguir trabajando en la fábrica, decidió convertirse en compositor.

A mediados de la década de los 40, Delerue se fue a estudiar al Conservatorio de París y empezó a abrirse camino en la escena de la capital francesa. Durante los años 50 dirigió en varias ocasiones óperas, ballets y oratorios, y compuso partituras para cortometrajes y musicales de teatro. En 1955 escribió un concierto para piano y orquesta y dos años después estrenó una ópera de su autoría, titulada El caballero de nieve.

Pero su debut en el mundo del cine se produjo en 1959, cuando el director Alain Resnais le pidió el favor de que compusiera un vals para su película Hiroshima, mon amour, que fue musicalizada por el italiano Giovanni Fusco. A partir de allí, Delerue empezó a trabajar en forma como compositor de bandas sonoras y su primera partitura original en el séptimo arte fue la de la película Le bel age.

Por ese entonces, surgió en Francia la nouvelle vague, o nueva ola del cine francés, un movimiento conformado por una camada de directores jóvenes que rompieron el molde establecido en dicha época y renovaron el lenguaje cinematográfico con producciones sumamente realistas, hechas en locaciones naturales, con equipos técnicos reducidos y sin estrellas en los roles protagónicos. Estos realizadores exploraron diferentes elementos a la hora de narrar, filmar y editar sus películas, lo que los convirtió en referentes obligados en la historia del séptimo arte. Delerue corrió con la suerte de trabajar junto a esta suma de talentos y durante los años 60, década en la que se dio esta movida.

Una de ellas fue Le Mépris o El desprecio de Jean Luc Godard, cinta protagonizada por la legendaria Brigitte Bardot, y que fue estrenada en 1963. La música compuesta por Delerue para dicha producción es una de las más relevantes de su repertorio y en ella deja ver sus grandes cualidades: el don para la melodía, el cuidadoso y elegante estilo reflejado en la orquestación, y el aspecto nostálgico y romántico de su música. El director Martin Scorsese le rindió un homenaje a Delerue al incluir fragmentos de su música en su película Casino, estrenada en 1994, dos años después del fallecimiento del compositor.

Uno de los trabajos más destacados del compositor fue la banda sonora para El día del delfín. La mayoría de temas son sumamente delicados, esto gracias al uso de las arpas, las flautas y los cellos, y sirvieron para acompañar de manera adecuada el ambiente marino en el que se desarrolla la cinta. El protagonista es un entrenador de delfines que junto a su esposa les enseña a hablar. Este trabajo hizo merecedor a Delerue de su segunda nominación en los premios Óscar y en los Globos de Oro, pues ya había sido candidato en 1970 por la película Ana de los mil días.

Aunque en la década de los 60 Delerue se dio a conocer en Francia y Europa, en los años 70 fue la época en la que su trabajo obtuvo reconocimiento a nivel internacional. Si bien ya había trabajado con algunos realizadores británicos y estadounidenses durante la segunda mitad de los 60, en los 70 incursionó en Hollywood y llegó a trabajar con cineastas de otras nacionalidades como el italiano Bernardo Bertolucci, el polaco Andrzej Zulawski y el austriaco Fred Zinneman. Junto a este último trabajó en la película Julia, cinta estrenada en 1977, protagonizada por Jane Fonda, Vanessa Redgrave y que incluyó en el elenco a la talentosa Meryl Streep, quien debutó en la pantalla grande en esta producción nominada a 11 premios de la Academia, entre ellos el de Mejor Banda Sonora Original por la partitura de Georges Delerue. 

Esa fue la tercera nominación del francés en los premios más codiciados de la industria del cine, pero en esa ocasión compitió contra la que es considerada por muchos como la mejor banda sonora de la historia, Star Wars  de John Williams, por lo cual era difícil que lograra vencerlo. Sin embargo, dos años después lograría llevarse a casa la estatuilla dorada por la banda sonora original de la película Un pequeño romance, cinta dirigida por el estadounidense George Roy Hill. Esta producción narra la historia de amor entre dos jóvenes, un norteamericano y una francesa, quienes viven su idilio en Venecia, la ciudad de los canales. En esta cinta debutó en el rol protagónico la actriz Diane Lane y participó también el británico Sir Laurence Olivier, una leyenda del cine que recibió un Óscar honorífico en 1979, año del estreno de esta producción. 

Dado el contexto donde se desarrolla gran parte de la acción, Delerue compuso música con claras referencias al estilo de Antonio Vivaldi, compositor del barroco nacido en esa bella y romántica ciudad de Italia, y la Academia premió su esfuerzo otorgándole la codiciada estatuilla dorada en la categoría de Mejor Banda Sonora Original en la entrega número 52 de los Óscar, celebrada la noche del 14 de abril de 1980.

Ese mismo año, Delerue compuso la banda sonora de la película El último metro, cinta de su socio y amigo Francois Truffaut. Este filme obtuvo diez premios César, incluido los de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Banda Sonora Original. Este fue el tercer y último galardón que recibió el compositor en los premios más importantes del cine galo, pues obtuvo en las dos ediciones anteriores por las películas ¿Quieres ser el amante de mi mujer? y El amor en fuga, esta última otra producción de Truffaut. En El último metro, Delerue solo incluyó 17 minutos de música original de los cuales se destaca el de la secuencia final, en el que la música es grandilocuente y muy emotiva. 

Delerue incursionó en el género histórico durante la década de los 80. El compositor trabajó en el cine y en miniseries televisivas que narraban historias de época como Los Borgia y La Revolución Francesa. Precisamente, esta película, Chouans!, estrenada en 1988, se desarrolla en los tiempos de la revolución. La música está compuesta en el estilo barroco y combina temas apacibles con otros de grandeza que muestran las calidades del compositor.

En su última década de trabajo, Delerue creó grandes partituras como las de las películas The Black Stallion Returns; Agnes de Dios, que le valió su quinta y última nominación en los premios Óscar; Platoon, partitura que fue rechazada a última hora por el director Oliver Stone; y Magnolias de acero, entre otras. 

Durante los dos primeros años de la década de los 90 compuso varias bandas sonoras, entre ellas las de las películas La Reina Blanca, Black Robe, Rich in love y Joe contra el volcán. En 1992, el compositor falleció de un ataque al corazón el 20 de marzo, ocho días después de haber cumplido 67 años de edad. 

Domingo 18 de marzo de 2012 - 8:30-9:00 p.m. (GMT -05:00)
Javeriana Estéreo 91.9 FM-Música sin fronteras y audio en vivo en www.javerianaestereo.com.
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=5068

sábado, 17 de marzo de 2012

El artista - Ludovic Bource


Hola a todos:

Resulta extraño y curioso que en pleno siglo XXI, cuando el cine se encuentra en etapa de transición hacia la era digital, con el 3D en boga y con películas que pronto dejarán de ser proyectadas en la tradicional cinta de 35 milímetros en las salas de cine de todo el mundo, una película muda, filmada en blanco y negro, haya sido la gran ganadora de los galardones más importantes del séptimo arte que premiaron lo mejor del 2011. Pero así ocurrió.

El Artista, una cinta ideada, escrita y dirigida por el francés Michel Hazanivicius, se robó el corazón de muchos, especialmente el de aquellos que manejan y pertenecen al mundo de Hollywood, la industria más poderosa e influyente en el mundo del cine, y triunfó en los Óscar, al obtener cinco estatuillas doradas en las categorías de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor Principal, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Banda Sonora Original. Además, se llevó tres Globos de Oro, siete premios BAFTA, y seis César, entre otros galardones. El programa del domingo pasado fue dedicado a escuchar en estreno una selección de cortes de la banda sonora original de esta aclamada producción, obra del compositor Ludovic Bource, socio musical de Hazanivicius. 

“El cine mudo es sensorial, emocional; el hecho de no tener que pasar por un texto te devuelve a la forma más básica de contar una historia que solamente funciona con base en los sentimientos que has creado. Es una técnica de trabajo fascinante…yo estoy interesado en la estilización de la realidad y en la posibilidad de jugar con códigos. Fue así como surgió la idea de hacer esta película en blanco y negro que se desarrolla en el Hollywood de finales de los años 20 y principios de los 30”. Con estas palabras describe Michel Hazanivicius las razones por las que quiso realizar esta película con los códigos y  formas de la era muda del cine, período que recordemos inició a finales del siglo XIX con la invención del cinematógrafo por parte de los hermanos Lumiére y culminó a finales de los años 20, cuando se estrenó El cantante de jazz y el cine sonoro se impuso.   

Precisamente, durante el período de transición de una era a la otra es en el que se desarrolla la acción de esta historia protagonizada por George Valentin (Jean Dujardin), una estrella del cine mudo cuya carrera se va a pique con la llegada de las películas con diálogos, pues se rehúsa a hacer parte de este nuevo movimiento. Una joven actriz llamada Peppy Miller (Bérénice Bejo), quien empezó en producciones mudas, entre ellas una en la que trabajó con Valentin, ve como algo natural este avance de la tecnología y se convierte en una vedette del séptimo arte. 

Sumido en una crisis existencial, endeudado y abandonado por su mujer, Valentin solo cuenta con su mascota, un perro Jack Russell Terrier que lo salva de la muerte cuando intenta suicidarse, y renace gracias a Miller, quien se enamoró de él a primera vista cuando lo conoció y lo convence de volver a los sets de grabación. Es así como transcurre la trama de esta divertida y sencilla cinta que rinde un sentido homenaje a las raíces del séptimo arte.

En el caso de la música, que cumple un rol clave al no haber diálogos, Ludovic Bource también aplicó la misma fórmula de Hazanivicius. Investigó y escuchó la música del cine mudo y de la era dorada de Hollywood para crear una partitura en el estilo de las películas de la primera mitad del siglo XX. Es importante aclarar que la música ha estado unida al cine desde sus orígenes. Cuando se presentaban las primeras cintas a finales del siglo XIX, había un músico, por lo general un pianista, que interpretaba en vivo melodías durante la proyección. 

Aunque no siempre guardaban relación con lo que sucedía en la pantalla grande, con el paso del tiempo sí empezó a haber un dialogo entre el director y el músico para crear una sincronía entre imagen y música. Y aunque en principio se utilizaban piezas u obras ya creadas con anterioridad, poco tiempo después el rol del compositor empezó a florecer. Uno de los pioneros en este rubro fue el legendario Charles Chaplin, quien además de ser director, productor, guionista y actor protagonista, también componía la música de sus películas.

Posteriormente, con la llegada del cine sonoro, hecho que impulsó a Hollywood como la industria más poderosa del séptimo arte, las grandes producciones de la era dorada, periodo vivido entre los años 30 y los 50, contaron con música original de compositores clásicos, muchos de ellos provenientes de Europa a causa de la Segunda Guerra Mundial, y otros del medio local. La tradición del romanticismo del siglo XIX, período en el que la música se transformó y los compositores crearon con mayor libertad obras llenas de sentimiento, fue la que dominó las partituras compuestas para el cine de esa época, pues el estilo se acomodaba perfectamente para transmitir y acompañar las emociones de cada filme.

Ludovic Bource, quien es un compositor empírico y no había musicalizado nunca un largometraje, tomó elementos de esta tradición y compuso su partitura con base en las grandes obras de compositores como Chaplin, Max Steiner, Franz Waxman, Alfred Newman y Bernard Herrmann. El reto era enorme, pero el francés lo sorteó con creces. Creó esta partitura que, dada la característica del filme, mudo y en blanco y negro, acompaña el guion de principio a fin. Para ello trabajó junto a la Orquesta Filarmónica de Bruselas, conformada por 80 músicos. La música es exultante, divertida, con ese tono añejo de la época en que se desarrolla el filme, y acompaña cada escena de manera solvente y adecuada. La mayoría de cortes van unidos sin pausas y la banda sonora incluye además algunos temas no originales de artistas como Duke Ellington y Alberto Ginastera.

Aunque esta película es un lindo homenaje a los orígenes del séptimo arte, para algunos críticos no merecía llevarse los galardones más importantes de la temporada, ya que hubo producciones de gran nivel que pudieron obtenerlos con toda justicia. Sin embargo, la nostalgia, las buenas actuaciones, y el respaldo de la compañía productora Weinstein, hicieron que la cinta arrasara en los Óscar, Globos de Oro, BAFTA y César.

Esta es la segunda película muda en la historia de los premios Óscar que obtiene el premio a Mejor Película, algo que solo había conseguido Wings, ganadora de la estatuilla dorada en la primera entrega de los galardones otorgados por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. La última cinta filmada en blanco y negro que se había llevado el máximo reconocimento había sido La lista de Schindler de Steven Spielberg, en 1994.

En cuanto a Ludovic Bource, músico sin formación académica que solo había trabajado en comerciales y cortometrajes, su debut internacional fue inmejorable. Obtuvo la triple corona de las bandas sonoras, es decir, ganó el Óscar, el Globo de Oro y el BAFTA, algo que solamente han logrado junto a él cinco compositores en la historia: Burt Bacharach por Butch Cassidy and the Sundance Kid; John Williams en tres ocasiones, por Tiburón, Star Wars e E.T.; Gabriel Yared por El paciente inglés; A.R. Rahman por ¿Quieres ser millonario?, y Michael Giacchino por Up: Una aventura de altura. 

Domingo 11 de marzo de 2012 - 8:30-9:00 p.m. (GMT -05:00)
Javeriana Estéreo 91.9 FM - Música sin fronteras en Bogotá o audio en vivo en www.javerianaestereo.com
Escuche el podcast de este programa en el siguiente link: http://www.javeriana.edu.co/javerianaestereo/podcast/index.php?id=5027 
 

musica 2010 musica 2011